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Ir por lana y volver trasquilado


Se trata de un dicho muy antiguo; aparece en el Poema de Fernán González, y también en La Celestina, donde, por haber chiste, se cambió el "trasquilado" por "sin pluma".
Según la historia que dio como resultado esta expresión, se opina que lo de "volver trasquilado" se refiere a la antigua pena de trasquilar a cruces, es decir, sin orden, cruzándose las tijeretadas al modo con que se trasquila a las ovejas, pena que se aplicaba a los blasfemos y judíos. A esta pena le llama el Fuero Juzgo "esquilar ladinamente", y el Concilio IV de Toledo, turpiter decalvare.
No obstante esta opinión, existe una, mucho más antigua, según la cual, el proverbio que comentamos alude al carnero que se mete en rebaño ajeno y vuelve al suyo trasquilado.
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/ir-lana-volver-trasquilado/art/165/

Eso son palabras mayores


Palabras mayores son, según el Diccionario, las injuriosas u ofensivas. Y la expresión "Eso ya son palabras mayores" constituye, según Sbarbi, el "modo de dar a entender al que refiere alguna cosa que lo que acaba de decir entraña más gravedad o importancia de lo que parece, o que aquello que había narrado antes".
Rodríguez Martín, en sus notas a la novela cervantina Rinconete y Cortadillo, escribe acerca de esto: "Palabras mayores son las injurias, como ladrón, cornudo, etc.". Vulgarmente se llegó a llamar palabras mayores, por extensión, a todas las injuriosas, y no sólo a los cinco verdaderamente grandes, que eran las de gafo (leproso), sodomético (sodomita), cornudo, traydor y hereje.
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/son-palabras-mayores/art/172/

A la vejez, viruela

Esta locución proverbial alude a quien saliéndose de los comportamientos propios de cada edad acomete en la edad tardía empresas o atrevimientos que no fue capaz de acometer en los años mozos . Durante los siglos XV y XVI, se conocían con el nombre genérico de viruelas a todas las afecciones de la piel, fueran provocadas o no por la citada enfermedad.

El Hombre Propone y La Mujer Dispone

Este refrán tan conocido, se utiliza más frecuentemente para referirse al tema de las relaciones amorosas (también llamadas sexuales por algunos), aunque es aplicable a cualquier aspecto del vínculo hombre-mujer, especialmente en el vínculo de pareja.
Según la mayoría de las fuentes consultadas, este refrán sería un derivado de...

Siempre hay un roto para un descosido

El significado de este refrán –así lo llaman los que saben-, al igual que el de su versión “negativa” «Nunca falta un roto para un descosido», es que a nadie le falta alguien que lo quiera.
Según Memoria Chilena, la frase es equivalente a «A nadie le falta Dios», frase que confieso no haber oído anteriormente entre mis compatriotas “desde Ushuaia a La Quiaca”.

De pé a pá

"De pé a pé" es una locución existente desde antiguo en nuestra lengua castellana. En el acto XVIII de la Celestina (1499) el rufián Centurio dice lo siguiente: "Yo te juro por el sancto martilogio, de pe a pa, el braço me tiembla de lo que por ella entiendo hazer, que contino pienso cómo la tenga contenta y jamás acierto".

Irse a la Quinta del Ñato


He aquí una locución que en apariencia promete hablar sobre algún paseo de recreación de fin de semana. No puedo ocultarles que de algo más o menos así se trata, aunque debo confesar que “La Quinta del Ñato” no es ninguna estancia típica de las afueras provincianas de la región pampeana*, ni tampoco evoca a cierto productor de frutas finas y horticultura** del pueblo de Alejandro Stefenelli, Río Negro. Se trata de un destino algo diferente y emplazado en pleno corazón de la Gran Metrópoli Rioplatense, precisamente en el sitio donde finaliza la porteñísima Avenida Corrientes. Allí se encuentra la necrópolis más famosa de la ciudad, cuyo nombre ha dado nombre al barrio que le incluye: La Chacarita.
Haciendo honor a la historia, citaré textualmente un pintoresco relato acerca de la creación del Cementerio de La Chacarita: “Sobre el piso de la humilde habitación del conventillo yace muerta una mujer joven. A su lado, su pequeño bebé pugna por alimentarse del pecho de la madre ya inerte. Más atrás, las figuras conmovidas de los doctores Manuel Argerich y Roque Pérez, completan la estremecedora escena. El episodio parece haber sucedido el 17 de marzo de 1871, y pertenece a un óleo en tela del pintor Juan Manuel Blanes conocido con el nombre de La fiebre amarilla. Aquella tragedia que azotó la primitiva aldea aún no convertida en metrópoli, selló la suerte de un apacible barrio en la periferia oeste de la ciudad. Al paso de la mortal epidemia, Buenos Aires iba sembrándose de cadáveres. Por lo tanto era necesario en aquellos tiempos, establecer una nueva morada donde pudiera sepultarse semejante tendal de cuerpos. A tales efectos, las autoridades de entonces crearon el actual cementerio de  la Chacarita. Lugar de pequeños agricultores italianos y alemanes, refugio de conventos y seminaristas jesuíticos, la Chacarita había tomado su nombre del quechua.  La palabra “chácara”, que en ese idioma significa “tierra de cultivo”, sirvió para designar aquel espacio de huertas y quintas parceladas. Dicho lugar, transformado a finales del siglo XIX en última rincón de las almas o, como dicen algunos, (incluido Borges) en “la quinta del ñato”, comprende  aproximadamente 8 hectáreas y es una urbe callada de cruces y figuras geométricas diversas que conforman en sí, una variada muestra de la arquitectura funeraria. (10tango.com)
Acerca del origen de la denominación “Quinta del Ñato” para el vocablo cementerio (a secas), dicen en Clarín.com "Algunos creen que viene del lunfardo de comienzos del siglo XX, otros, del habla gauchesca que queda fijada literariamente con el "Martín Fierro" de José Hernández, en la década de 1870. El ñato es la calavera de huesos desnudos, ya sin nariz. La quinta es el cementerio." También encontamos la misma explicación en la  Revista Literaria Mapuche. Si bien no puedo asegurarles la veracidad de esta afirmación, diré en su favor que la palabra ñato tiene el verdadero significado “de nariz poco prominente”, según el infinitamente consultado DRAE****.
Sin embargo, no hemos hallado datos concretos acerca de por qué en la porteña Buenos Aires, a quien dice "La Quinta del Ñato", se le entiende "El Cementerio de la Chacarita". En nuestra ociosa investigación, sólo hallamos la siguiente mención del célebre escritor Jorge Luis Borges (q.e.p.d.), quien en la milonga “El Títere”*** cuenta lo siguiente acerca de cierto compadrito sobre el cual versa su canción:

“Un balazo lo paró
en Thames y Triunvirato,
se mudó a un barrio vecino
el de la quinta del ñato”.

De por qué Borges llamó a La Chacarita de este modo no podría dar ninguna explicación, al igual que tampoco puedo precisar de dónde viene el consenso popular acerca de llamar a esta morada final de muchos famosos y no famosos "La" Quinta del Ñato. 
¡Las cosas que uno aun no sabe!

Salut!

PD: Deseo hacer una mención especial a la lectora Viviana F., quien señaló con tino una interpretación aberrante de las fuentes realizada por mí, lo cual me llevó a tener que modificar (para bien) el texto del post. Nuevamente, ¡Gracias Viviana F.!

Referencias
 *Región Pampeana: La región Pampeana está integrada por las provincias de Buenos Aires (excluido el conurbano), Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe. La población total de la región es de 12.368.415 habitantes (Censo 2001), delos cuales el 39.2% es población materno infantil (menores de 6 años y mujeres de 10 a 49 años) según se ve en el Cuadro 1 y el 87% de la población total habita en área urbana.  (Fuente: Ministerio de Salud de la Nación)
 ***La milonga ‘El Títere’ forma parte del libro Para las Seis Cuerdas, de Borges y que fue musicalizada por Ástor Piazzolla y cantada por Edmundo Rivero. (Fuente: De todo un poco, como en botica)
 ****DRAE: Diccionario de la Real Academia Española.

El cuento de nunca acabar

Este modismo proviene de la tradición de los llamados “cuentos de la buena pipa” y en otros lugares, concretamente en Andalucía, del llamado “cuento de la haba que nunca se acaba”. En todos estos tradicionales cuentos comienzan unos relatos que parece ser prometedores y que acaban siendo repetitivos, interminables y aburridos. Cuentos en lo que no se cuenta nada y que se agotan en sí mismos como recurso expresivo. Es la razón por la que se usa este modismo para aludir a un asunto cuya solución no parece tener fin por una serie indefinida de demoras en cuanto a su conclusión definitiva.

Fuente: Carlos Rivera

La parte del león

Es una reminiscencia de la fábula de Esopo "El león y el onagro" (una especie de asno salvaje).

Según cuenta el fabulista griego, los dos animales colaboraban en una jornada de caza hasta que cobraron una pieza y llegó el momento del reparto, en la que el león llevaba la voz cantante.

Lo primero que hizo fue dividir el animal en tres partes y comenzó a efectuar el reparto: la primera parte era para él, por ser el rey; la segunda, también para él, en su condición de "socio a partes iguales" y, a llegar a la tercera, se detuvo, miró al onagro y le dijo: "Si no te vas de acá, la vas a pasar muy mal".

Posteriormente, el modismo quedarse con la parte del león pasó a expresar el abuso de poder y la falta de equidad en el reparto, cuando uno se asocia con alguien más poderoso.

Fuente: BELCA

Mi media naranja

La expresión amorosa "la media naranja" tiene su origen en un mito que narra el poeta de comedias griego Aristófanes en la obra de Platón llamada "El Banquete".


Contaba Aristófanes que, en un principio, la raza humana era casi perfecta. Los seres eran esféricos como naranjas; tenían dos caras opuestas sobre una misma cabeza, cuatro brazos y cuatro piernas que utilizaban para desplazarse rodando. Estos seres podían ser de tres clases: uno, compuesto de hombre + hombre, otro de mujer + mujer y un tercero (el 'andrógino'), de hombre + mujer.

Su vanidad les llevó a enfrentarse a los dioses creyéndose semejantes a ellos. Zeus los castigó partiéndolos por la mitad con el rayo; y mandó a Hermes que a cada uno le atara la carne sobrante en torno al ombligo. Ya repuestos, los seres andaban tristes buscando siempre a su otra mitad, y si alguna vez llegaban a encontrarse con ella, se enlazaban con sus brazos hasta dejarse morir de inanición.


Zeus, compadecido por la estirpe humana, ordenó a Hermes que les girase la cara hacia el mismo lado donde tenían el sexo: de este modo, cada vez que uno de estos seres encontrara a su otra mitad, de esa unión pudiera obtener placer y si además se trataba de un ser andrógino pudieran tener descendencia.


Desde entonces los seres humanos nos vemos condenados a buscar entre nuestros semejantes a nuestra media naranja con la que unirnos en abrazos que nos hagan más "completos". Sin embargo, Zeus amenazó con cortarnos de nuevo en dos mitades -para que, así, caminemos dando saltos sobre una sola pierna-, en caso de que la raza humana no aprenda a respetar sus propios límites y a superar su peligrosa arrogancia.


Fuente: Foros en Perú

La Biblia en verso

En el año 1839, nació en Igualada (Barcelona) un hombre llamado José María Carulla, que se destacó por ser abogado, servidor del papa Pío IX y fecundo versificador que, entre otras cosas, fue fundador y director del periódico "La civilización" y célebre polemista católico.

La Santa Sede lo distinguió con la Cruz de Mérito, en reconocimiento a su ambicioso empeño en trasladar el texto en prosa de la Biblia (o parte de ella) a la forma en verso.

Desafortunadamente, la ardua tarea de versificar tan magna obra fue mucho más dura para él, que evidentemente no había sido favorecido por Dios en el reparto de talentos, particularmente en el arte de la poesía.

De manera que, el resultado del esfuerzo -concretado en setenta y tres gruesos volúmenes- terminó por ser un fárrago inaudito de rispideces que durante mucho tiempo fue motivo de broma en todos los cenáculos literarios y tanto fue así, que desde entonces, el dicho la Biblia en verso se usó como equivalente de todo aquello que, por su desprolijidad y confusión, resulta difícil de digerir.

Fuente: BELCA

Gozar de la fresca viruta

"Usted estaba sentado gozando de la fresca viruta." Así da comienzo Roberto ArIt a Psicología simple del latero, una de sus inolvidables Aguafuertes porteñas. Tres líneas más adelante habla nuevamente de la fresca viruta al describir a su protagonista apoltronado en una silla de café, bebiendo cerveza bajo un toldo y repitiéndose, hasta el hartazgo, que la vida tiene sus partes lindas.

Esta expresión argentina es equivalente al dolce far niente, al dulce abandono a lo bueno de la vida y al disfrute de lo que se tiene a mano.

El origen de la locución lo encontramos en el hecho de que hasta hace no mucho era común aprovechar la viruta para rellenar colchones.

Tanto las tiras de madera como el aire que queda entre ellas son excelentes aislantes y este relleno se acomoda muy bien al peso y forma del cuerpo.

Por ello la viruta —con la frescura y mullidez que comporta— formó parte del ocio, y su disfrute se convirtió casi en un arte, como el practicado por el que sabe gozar de la fresca viruta.

¿Quién le pone el cascabel al gato?

La frase se refiere a la impotencia de los más débiles para tomar precauciones frente a aquellos más fuertes que abusan de ellos. También para referirse a la realización de una tarea complicada o peligrosa, para la que es prácticamente imposible encontrar un ejecutor.

El origen de esta expresión parece estar en un cuento popular, recopilado en el siglo XIV en el Libro de los gatos, que es un manuscrito que se encuentra en la Biblioteca Nacional, cuyo cuento número 55 lleva por título De los mures con el ratón, y narra así:

Los mures una vegada llegáronse a consejo et acordaron como se podrían guardar del gato; et dixo el uno que era mas cuerdo que los otros: Atemos una esquila al pescuezo del gato et podernos hemos muy bien guardar del gato; que cuando el passare de un cabo al otro, siempre oyremos la esquila. Et aqueste conseio pligo a todos; más dixo uno: Verdat es; mas ¿quién atará la esquila al pescueso del gato? Et respondió el uno: Yo no. Respondió el otro: Yo no; que ni por todo el mundo yo non querría llegar a él.

La historia tiene diferentes versiones pero todas con la misma moraleja. Samaniego, en la Fábula VIII, lo narra así:

Desde el gran Zapirón, el blanco y rubio,

que después de las aguas del diluvio

fue padre universal de todo gato,

ha sido Miaurgato

quien más sangrientamente

persiguió a la infeliz ratuna gente.

Lo cierto es que, obligada

de su persecución la desdichada

en Ratópolis tuvo su congreso.

Propuso el elocuente Roequeso

echarle un cascabel, y de esta suerte

al ruido escaparían de la muerte.

El proyecto aprobaron uno a uno.

¿Quién lo ha de ejecutar? Eso ninguno.

“Yo soy corto de vista.”Y yo muy viejo.”

“Yo, gotoso”, decían. El consejo

se acabó como muchos en el mundo.

Proponen un proyecto sin segundo.

Lo aprueban. Hacen otro. ¡Qué portento!

¿Pero la ejecución? ¡Ahí está el cuento!

Y Lope de Vega lo versionó así:

Juntáronse los ratones

para librarse del gato;

y después de largo rato

de disputas y opiniones,

dijeron que acertarían

en ponerle un cascabel,

que andando el gato con él,

librarse mejor podrían.

Salió un ratón barbicano,

colilargo, hociquirromo

y encrespando el grueso lomo,

dijo al senado romano,

después de hablar culto un rato:

- ¿Quién de todos ha de ser

el que se atreva a poner

ese cascabel al gato?

Fuente: 1de3

Esta publicacion esta dedicada a un querido amigo, quien fue el que sugirió la frase.

Cornudo y apaleado (Tras de cornudo apaleado)

Empleamos esta significativa expresión para dar a entender que una persona que ha sufrido una ofensa o un daño, sufre aún otro mayor. ¿Hay algo peor que ser engañado por la propia mujer?... Pues sí, que en vez de consolarte, te apaleen... ¿o no? Ya ves, tengo un accidente y destrozo el coche; me compro otro y a los dos días me lo roban... Cornudo y apaleado. El origen de la frase, que originariamente era tras de carnudo, apaleado, o sobre carnudo, apaleado, está en un cuento recogido por Giovanni Boccaccio (1313-1375) en la novela séptima de la séptima jornada de El Decamerón. Cuenta la historia de una mujer, enamorada del criado y con ganas, e intención, de llevárselo a la cama. Para burlar al marido, le informa de que el criado está enamorado de ella y quiere verla en el jardín. Ante esto, el marido se viste con las ropas de la mujer y acude al jardín. Mientras aquel vigila, los dos amantes se reúnen con total tranquilidad. Tras una larga noche de amor, y para completar la burla, baja el criado con un garrote y apalea al amo haciéndole creer al pobre desgraciado que está apaleando a la mujer, mientras grita: «Desgraciada, traidora, no sólo engañas a mi señor sino que crees que yo también lo iba a engañar.» Con lo que el criado libera a la mujer de la sospecha, demuestra al señor su lealtad y queda este último, cornudo, apaleado y, encima, satisfecho. El relato se hizo muy popular en España durante el siglo XVI y lo recogen diversos autores de esa época, entre ellos el gran cuentista valenciano Juan de Timoneda (1520-1583) en su Sobremesa y alivio de cami-nantes.

Referencias
Giovanni Boccaccio
(1313 – 21 de diciembre de 1375), fue un escritor y humanista italiano. Es uno de los padres, junto con Dante y Petrarca, de la literatura en italiano. Compuso también varias obras en latín. Es recordado sobre todo como autor del Decamerón.
Biografía
Giovanni Boccaccio nació en junio o julio de 1313, hijo ilegítimo del mercader Boccaccio (Boccaccino) di Chellino, agente de la poderosa compañía mercantil de los Bardi. Nada se sabe con certeza acerca de la identidad de su madre. Se discute dónde nació Boccaccio: pudo haber nacido en Florencia, en Certaldo o, incluso, según algunas fuentes, en París, lugar al que su padre debía desplazarse a menudo por razón de su trabajo. Se sabe que su infancia transcurrió en Florencia, y que fue acogido y educado por su padre, e incluso continuó viviendo en la casa paterna después de 1319, cuando el mercader contrajo matrimonio con Margherita dei Mardoli. Boccaccio vivió en Florencia hasta 1325 o 1327, cuando fue enviado por su padre a trabajar en la oficina que la compañía de los Bardi tenía en Nápoles.
Como Boccaccio mostrara escasa inclinación hacia los negocios, el padre decidió en 1331 encaminarlo hacia el estudio del derecho canónico. Tras un nuevo fracaso, se dedicó por entero a las letras, bajo la tutela de destacados eruditos de la corte napolitana, como Paolo da Perugia y Andalò di Negro. Frecuentó el ambiente refinado de la corte de Roberto de Anjou, de quien su padre era amigo personal. Entre 1330 y 1331 enseñó Derecho en la Universidad de Nápoles el poeta stilnovista Cino da Pistoia, quien tuvo una influencia notable en el joven Boccaccio.
La mañana del 30 de marzo de 1331, sábado santo, cuando el autor tenía veintitrés años, conoció a una dama napolitana de la que se enamoró apasionadamente —el encuentro se describe en su obra Filocolo—, a la que inmortalizó con el nombre de Fiammetta («Llamita») y a la que cortejó sin descanso con canciones y sonetos. Es posible que Fiammetta fuese María de Aquino, hija ilegítima del rey y esposa de un gentilhombre de la corte, aunque no se han encontrado documentos que lo confirmen. Fiammetta abrió a Boccaccio las puertas de la corte y, lo que es más importante, lo impulsó en su incipiente carrera literaria. Bajo su influencia escribió Boccaccio sus novelas y poemas juveniles, desde el Filocolo al Filostrato, la Teseida, el Ameto, la Amorosa visión y la Elegía de Madonna Fiammetta. Se sabe que fue Fiammetta la que puso fin a la relación entre los dos, y que la ruptura le causó a Boccaccio un hondo dolor.
En diciembre de 1340, después de al menos trece años en Nápoles, tuvo que regresar a Florencia a causa de un grave revés financiero sufrido por su padre. Entre 1346 y 1348 vivió en Rávena, en la corte de Ostasio da Polenta, y en Forlì, como huésped de Francesco Ordelaffi; allí conoció a los poetas Nereo Morandi y Checco di Melletto, con los cuales mantuvo después correspondencia.
En 1348 regresó a Florencia, donde fue testigo de la peste que describe en el Decamerón. En 1349 murió su padre, y Boccaccio se estableció definitivamente en Florencia, para ocuparse de lo que quedaba de los bienes de su padre. En la ciudad del Arno llegó a ser un personaje apreciado por su cultura literaria. El Decamerón fue compuesto durante la primera etapa de su estancia en Florencia, entre 1349 y 1351. Su éxito le valió ser designado por sus conciudadanos para el desempeño de varios cargos públicos: embajador ante los señores de Romaña en 1350, camarlengo de la Municipalidad (1351) o embajador de Florencia en la corte papal de Aviñón, en 1354 y en 1365.
En 1351 le fue confiado el encargo de desplazarse a Padua, donde vivía Petrarca, a quien había conocido el año anterior, para invitarlo a instalarse en Florencia como profesor. Aunque Petrarca no aceptó la propuesta, entre ambos escritores nació una sincera amistad que se prolongaría hasta la muerte de Petrarca, en 1374.
La tranquila vida de estudioso que Boccaccio llevaba en Florencia fue interrumpida bruscamente por la visita del monje sienés Gioacchino Ciani, quien lo exhortó a abandonar la literatura y los argumentos profanos. El monje causó tal impresión en Boccaccio que el autor llegó a pensar en quemar sus obras, de lo que fue afortunadamente disuadido por Petrarca.
En 1362 se trasladó a Nápoles, invitado por amigos florentinos, esperando encontrar una ocupación que le permitiese retomar la vida activa y serena que había llevado en el pasado. Sin embargo, la ciudad de Nápoles en la época de Juana I de Anjou era muy diferente de la ciudad próspera, culta y serena que había conocido en su juventud. Boccaccio, decepcionado, la abandonó pronto. Tras una breve estadía en Venecia para saludar a Petrarca, en torno al año 1370 se retiró a su casa de Certaldo, cerca de Florencia, para vivir aislado y poder así dedicarse a la meditación religiosa y al estudio, actividades que sólo interrumpieron algunos breves viajes a Nápoles en 1370 y 1371. En el último período de su vida recibió del ayuntamiento de Florencia el encargo de realizar una lectura pública de La Divina Comedia de Dante, que no pudo concluir a causa de la enfermedad que le causó la muerte el 21 de diciembre de 1375.

Fuente: Wikipedia

No Dejar Títere con Cabeza


Todos sabemos que los títeres son figuras hechas en pasta, madera u otro material que, revestidas y adornadas caprichosamente, se accionan con hilos mediante algún artificio manual.
En la actualidad, los títeres son un espectáculo para niños, pero en otras épocas, las representaciones se hacían también para recreo de los adultos, lo que explica que el célebre Don Quijote* haya podido arremeter como lo hizo con su espada, contra el retablo del maese Pedro, en el que -en efecto- no dejó títere con cabeza.
La expresión quedó en el lenguaje popular para calificar el destrozo que, por motivos airados, se hace de algo o alguien involuntaria e indiscriminadamente, aunque por analogía, la frase puede aplicarse también en el caso en que no haya ningún daño material, sino una severa reprimenda manifestada en forma oral contra una o más personas.


"Volteando Muñecos"
Modesta pero sincera colaboración de Athos


Hemos leído más arriba y de la mano del amigo D'Artagnan lo que es un títere. Aquí me permito agregar (con su previo permiso o consentimiento -tachar lo que no corresponda) que también es un vocablo de origen onomatopéyico, “según creen los lingüistas, por el ti-ti que hacían los actores con un pito, al mismo tiempo que movían los muñecos” (Wikipedia, definición de marioneta, que es sinónimo de títere).
Un títere es, según el DRAE**, un “muñeco de pasta u otra materia que se mueve por medio de hilos u otro procedimiento” y este es el sentido con que se le aplica en la expresión que pretendo aquí sustraer de las tinieblas de lo incógnito.
No quiero olvidar aclararles que la palabra se utiliza con otros significados como “persona que se deja manejar por otra” (no se vale pensar en ningún político o gobernante), “persona que actúa ligeramente o sin fundamento” (ni se les ocurra pensar en los autores de este blog!), y algunas más que no son más que modismos regionales y que no viene al caso citar.
Pues bien, entonces sigamos con el significado o uso habitual de la frase en cuestión. Y les diré que me gusta mucho esa definición de la Real Academia que reza “desacreditar acremente, hablando o escribiendo, a un cierto número de personas”. Sin embargo, la misma fuente confirma que hay al menos un segundo significado de la locución, el cual sería “deshacer radicalmente una organización”.
La costumbre que tenemos en la Argentina de dar una innumerable cantidad de segundos sentidos a las frases, además de justificar en gran parte la existencia de este blog, me ha llevado a dar un tercer significado a este dicho tan utilizado aun hoy día.
Imaginemos el siguiente diálogo de vecinas de avanzada edad afectas a ser espectadoras, comentaristas y críticas de las vidas de los demás, por no decir viejas chusmas o chismosas:
Vieja chusma Nº 1 (y lo de número uno se refiere al orden de aparición, no a la posición en el podio del 'Campeonato Nacional Anual de Chusmeríos'):
"Viste la Magdalena, que ahora dicen que se hace llamar Afrodita, la diosa del amor? Será porque no deja títere con cabeza?"
A lo que la Vieja chusma Nº 2, le contesta relamiendo cada palabra:
"¡Mmmm! ¡Más que Afrodita le tendrían que decir Lachesis, Atropos y Cloto*** juntas! No viste que además de 'voltear todos los muñecos', casi todos terminan 'estirando la pata' al poco tiempo de conocerla? ¡Es más rápida que chileno haciendo mapas! **** "(con todo respeto a nuestros queridos hermanos trasandinos).
Analizando (Ana-Lizandro, así se podría llamar la primer vieja chusma -o la segunda [tachar lo que no corresponda, una vez más]), a lo que se refieren las vecinas chismosas cuando dicen ‘no deja títere con cabeza’ o ‘voltea todos los muñecos’, es a que la criticada ‘Afrodita’ (nombre de batalla, si los hay) tendría gran capacidad para las conquistas amorosas (o mejor dicho, haría abuso de tal capacidad). Y este es, sin lugar a dudas, el tercer y uno de los más populares usos de la expresión en nuestros días.
Finalmente, en el origen de nuestra frase de hoy, está la escena de "Don Quijote de la Mancha" escrito por Miguel de Cervantes, y citada por D'Artagnan originalmente, a saber: mientras el descocado hidalgo ve una representación teatral con títeres, pasa apasionadamente de espectador a actor y decide defender a la protagonista —una princesa de madera y trapo— descabezando a todos los otros muñecos. Una genialidad más que la Literatura ha aportado a nuestro queridísimo castellano, una nueva flor en los jardines de la lengua que sus fieles adoramos.

Salut!

Fuentes: 1de3.com, BELCA, Wikipedia, “(El ingenioso hidalgo) Don Quijote de la Mancha” (tal como estos, los paréntesis anteriores corren bajo mi entera responsabilidad), DRAE.
Imagen "Volteando Muñecos": Wambando


Referencias* Don Quijote de la Mancha (ortografía y título original —1605—, El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha) es una de las obras cumbre de la literatura española y la literatura universal, el libro más traducido después de la Biblia , escrito por Miguel de Cervantes Saavedra.
Miguel de Cervantes Saavedra, novelista, poeta y dramaturgo español. Nació el 29 de septiembre de 1547 en Alcalá de Henares y murió el 22 de abril de 1616 en Madrid (fue enterrado el 23 de abril, y popularmente se conoce esta fecha como la de su muerte). Es considerado la máxima figura de la literatura española. Es universalmente conocido, sobre todo por haber escrito El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que muchos críticos describen como la primera novela moderna y una de las mejores obras de la literatura universal. Se le ha dado el sobrenombre de Príncipe de los Ingenios.Fuente: Wikipedia
** DRAE: abreviatura de Diccionario de la Real Academia Española.
*** Lachesis, Atropos y Cloto: las Parcas de la mitología griega, deidades en cuyas manos estaba la vida de todos cada uno de los mortales.
**** "más rápido que chileno haciendo mapas": tiene que ver con las disputas entre Chile y países limítrofes, en cuanto a los límites geográficos. Tal es el caso de la disputa con Argentina por la región denominada Patagonia. Los chilenos se han hecho la fama de ser sumamente veloces a la hora de confeccionar mapas a su conveniencia, cosa que sinceramente dudamos que ocurra fuera de aquellas personas que se especializan en la cartografía y afines. De todos modos, ¿quién puede erigirse en verdadero dueño de la tierra? ¿No será acaso que los argentinos somos un poco paranoicos respecto al tema limítrofe? Si, después de todo no queda claro que se pueda administrar correcta o siquiera justamente sobre los territorios en pugna.

Discusiones bizantinas

Dícese de las conversaciones o discusiones inútiles, sobre temas irrelevantes o muy sutiles y especulativas. Hace referencia este dicho a los concilios y reuniones eclesiásticas de la primitiva Iglesia ortodoxa griega, que solían celebrarse en Bizancio, de ahí el apelativo. De todas aquellas controversias ha pasado a la historia la que trató sobre el sexo de los ángeles, aunque hubo planteadas cuestiones más peregrinas aún, como si sabía reír Jesucristo, entre otras monsergas parecidas. Esta pasión por los discursos enrevesados e intrascendentes dio lugar, incluso, a un género literario, la “novela bizantina”, de igual guisa, de las que podemos recordar las de cierto autor, Heliodoro, que escribió en el siglo III dos novelas que agradecemos no haber leído : “Teágina” y “Cariclea”.

Fuente: Carlos Rivera

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Expresión proverbial con la que se da a entender que el recuerdo del tiempo pasado, por malo que haya sido, siempre nos ofrece una idea de felicidad, en ocasiones falsa e ilusoria. Su origen : el verso de las famosas “Coplas” de Jorge Manrique dedicadas a la muerte de su padre y que son todo un símbolo acerca de la fugacidad de la vida humana en nuestra literatura en lengua castellana. En las “Coplas” de Manrique (1440-1479) se expone la vanidad de las cosas mundanas y la necesidad de lograr una fama basada sólo en el bien y en la piedad. Por su sobriedad y perfección técnica, las “Coplas” de nuestro Jorge Manrique alcanzan una de las más altas cuotas de nuestra literatura.

Recordamos la estrofa origen del dicho :

“Recuerde el alma dormida,
avive el seso y despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte
tan callando;
cuán presto se va el placer,
como después de acordado
da dolor;
como, a nuestro parecer,
cualquiera tiempo pasado
fue mejor”.

Fuente: Carlos Rivera


Jorge Manrique (Paredes de Nava, Palencia, 1440? – † Santa María del Campo, Cuenca, 1479), poeta español. Es autor de las Coplas por la muerte de su padre, uno de los clásicos de la literatura española de todos los tiempos.

Su obra poética no es extensa, apenas unas 40 composiciones. Se suele clasificar en tres grupos: amoroso, burlesco y doctrinal. Son, en general, obras satíricas y amorosas convencionales dentro de los cánones de la poesía cancioneril de la época, todavía bajo influencia provenzal, con un tono de galantería erótica velada por medio de finas alegorías. Sin embargo, entre toda ella, destacan de forma señera por su conjunción de tradición y originalidad las Coplas por la muerte de su padre. En ellas Jorge Manrique hace el elogio fúnebre de su padre, Don Rodrigo Manrique, mostrándolo como un modelo de heroísmo, de virtudes y de serenidad ante la muerte. El poema es uno de los clásicos de la literatura española de todos los tiempos. Lope de Vega llegó a decir de ella que «merecía estar escrita en letras de oro».

Sus recursos métricos se limitan al uso reiterado de la canción, la copla real, la copla castellana, la copla de pie quebrado, la esparza (una sola estrofa que condensa un pensamiento artísticamente expresado) y la copla de arte menor. La rima, en ocasiones, no está muy cuidada. No abusa del cultismo y prefiere un lenguaje llano frente a poetas como Juan de Mena y el Marqués de Santillana y, en general, de la lírica cancioneril de su tiempo. Hay incluso vulgarismos, que dan un aire de sencillez y sobriedad, y que los hace encajar perfectamente en las técnicas retóricas y juegos de palabras típicos de los poetas cuatrocentistas.

Fuente: Wikipedia

A grandes males, grandes remedios

Esta locución proverbial se utiliza en situaciones o casos de extrema necesidad y gravedad, en los que es necesario apelar a la utilización de recursos extremos para resolver un problema. En definitiva : ante disyuntivas de gran magnitud, soluciones de gran magnitud. Aunque, en ocasiones, y especialmente en política, la locución se devalúe en el sentido de parchear la situación extrema a la que se ha llegado, aplicando remiendos, con lo que podría chuscamente decirse que “a grandes males, grandes remiendos”.

En su célebre poema épico de “La Araucana”, el escritor Alonso de Ercilla presenta otro punto de vista. Según Ercilla: "Que no es buena la cura y experiencia, si es más seria y peor que la dolencia".

Fuente: Carlos Rivera

Imagen: Wikipedia

Alonso De Ercilla Y Zúnñiga


Don Alonso de Ercilla y Zúñiga nació en Madrid el 7 de agosto de 1533, ligado a la nobleza y hombre culto, fue paje del futuro Rey Felipe II y acompañando a éste realizó diversos viajes por Europa. En 1555, el joven Alonso se embarcó rumbo al Perú con Jerónimo de Alderete, quien falleció en las cercanías de Panamá, y posteriormente llegó a Chile en 1557, formando parte de la expedición del nuevo gobernador García Hurtado de Mendoza. Luego, el 26 de junio de aquel año, los españoles desembarcaron en la Isla Quiriquina, desde donde pasaron a la destruida ciudad de Concepción (hoy Penco) donde construyeron un fuerte para repeler los constantes ataques de los araucanos.

Tras sangrientos combates siguieron hacia el sur, hasta finalmente llegar a la isla grande de Chiloé, desde donde comenzó el retorno. El propio Ercilla puntualiza haber sido el primero en llegar a las costas chilotas, y es exacto en señalar la hora y la fecha (28-II-1558):

"Aquí llegó, donde otro no ha llegado,

don Alonso de Ercilla, que el primero

en un pequeño barco deslastrado,

con solos diez pasó el desaguadero

el año de cincuenta y ocho entrado

sobre mil y quinientos, por Hebrero,

a las dos de la tarde, el postrer día,

volviendo a la dejada compañía".

(Estrofa XXIX, Canto XXXVI de "La Araucana")

De este modo, el poeta y soldado Ercilla estuvo en el teatro de operaciones de la Guerra de Arauco en 1557 hasta finales del año siguiente, luego que un incidente ocurrido en la ciudad de La Imperial fuera la causa de su destierro al Perú, ordenado por el gobernador García Hurtado de Mendoza.

Como hemos visto arriba, compuesta en octavas reales y dividida en Tres Partes con un total de XXXVII cantos, "La Araucana" de don Alonso de Ercilla y Zúñiga, es el primer gran poema épico dedicado a la conquista de América y el mejor en lengua castellana. Al respecto decía don

Roque Esteban Scarpa, Premio Nacional de Literatura 1980.

"...Chile tiene el honor, gracias a don Alonso de Ercilla y Zúñiga, de ser la única nación posterior a la Edad Media cuyo nacimiento es cantado en un poema épico como lo fueron España con el "Poema del Cid", Francia con "La Chanson de Roland" o el pueblo germano con "Los Nibelungos..."

La Primera Parte del poema consta de 15 cantos, y narra, como se ha dicho, los comienzos de la conquista de Chile. Con una visión renacentista del paisaje y del hombre americanos, y con singular acierto, Ercilla describe las hazañas bélicas que protagonizan españoles y araucanos, exaltando la bravura de estos últimos en la defensa de su tierra y su libertad. Careciendo de este modo de un sólo héroe, la obra fue así inicialmente escrita en el escenario de los hechos que canta:

"... muchas veces en cuero por falta de papel, y en pedazos de cartas, algunos tan pequeños que apenas cabían seis versos, que no me costó después poco trabajo juntarlos; y por esto, y por la humildad con que va la obra, como criada en tan pobres pañales; acompañándola el celo y la intención con que se hizo, espero será parte para poder sufrir quien la leyere las faltas que lleva...". (Del Prólogo de don Alonso de Ercilla y Zúñiga)

Desde su aparición, en 1569, "La Araucana", costeada por su propio autor, obtuvo éxito, lo que obligó a Ercilla a preparar la Segunda Parte en 1578 y, más tarde, en 1589, la Tercera. El poema completo, con sus Tres Partes, se publicó en Madrid, por primera vez, en 1590. Valorada desde sus inicios, esta pieza clave del Siglo de Oro español, aparece ya distinguida en el escrutinio de los libros del Quijote de Miguel de Cervantes, donde es destacada conjuntamente con "La Austriada" de Juan Rufo y "El Monserrat" de Cristóbal de Virués.

Ya casado con doña María de Bazán y habiendo sido nombrado gentilhombre de la Corte y Caballero de la Orden de Santiago, don Alonso de Ercilla y Zúñiga, que desde 1580 ejerció como censor de libros por encargo del Consejo de Castilla, falleció en Madrid el 29 de noviembre de 1594.

Fuente: Los Poetas Punto Com


Pagar el pato

Muchas veces, al oír esta expresión, me pregunté qué pato era el que había que pagar, si siempre que comíamos afuera, pedíamos bife de ternera.
Los años y la distancia con las aves de corral –además de los inciertos rumbos que suele tomar la innata curiosidad- me han llevado sin desearlo demasiado a las páginas virtuales del nunca bien ponderado DRAE*, donde he encontrado lo siguiente:
“pato2.(Quizá del vulg. pato, por pacto).
pagar el ~ alguien.
loc. verb. coloq. Padecer o llevar pena o castigo no merecido, o que ha merecido otro.”
Imaginen qué tremenda frustración –quizá sorpresa- al encontrarme que no había ningún palmípedo implicado en el corazón de esta frase tan conocida.
Fue así como, con el pecho oprimido, ojos llenos de tristeza y corazón desgarrado por la desazón, encontré en las geocities (las prefiero siempre de a muchas, ya lo he dicho, a toda cosa del género femenino) la explicación ampliada de la suposición que figura entre paréntesis en la definición del DRAE que he citado más arriba.
Resulta que parece que en el castellano antiguo, palabras latinas como “pactum” solían pronunciarse según la fonética castellana de la época, resultando, en este caso, “pato”.
También parece –y miren qué complicados los padres de nuestra lengua ‘atual’- que al escribirlas, algunos muchos preferían conservar las “c” delante de las “t”, para no bastardear tanto el muerto latín, sería?
Así que, caprichos de la lengua, ‘pacto’ se escribía ‘pacto’ pero se pronunciaba ‘pato’. Una delicia.
En la Edad Media, cuando en España comenzaron las persecuciones contra los judíos, Hitler no había nacido. (¡Perdón, esto era para otro post!)
Decía, en la Edad Media, según cuenta la Biblia “del Oso” (**) –que no fue escrita por “Moris” (***)- los españoles cristianos, además de mofarse de que sus compatriotas judíos adoraban a una “becerra o novilla” (léase tora, pretendido femenino de toro –macho vacuno- con que se burlaban de la Torah, la Ley de Dios para los judíos), acuñaron la frase “Aquí pagaréis el pato”, haciendo un xenofóbico juego de palabras entre Pacto, nombre con que los judíos aludían al concierto de Dios y el significado castellano de la voz ‘pacto’ (léase pato, en castellano antiguo).
Los españoles cristianos argüían que si los judíos tenían un “pacto” (pato) con Dios (véase Antiguo Testamento), quedaba justificada toda acción en su contra, como “justa contrapartida”.
No se ustedes, pero yo –queridos lectores- me siento un tanto por ciento menos asno luego de tamaños hallazgos.
¡Qué disfruten su paseo por el blog!
Salut!

Referencias
*DRAE: abreviatura de Diccionario de la Real Academia Española
**Biblia “del Oso”: (digno de citar, no?) Nombre popular con que se conocía a la Biblia Castellana de 1569, por tener ésta una figura de un oso de pie junto a un madroño**** en su portada. Muy pintoresca, por cierto.
***Mauricio “Moris” Birabent: Músico argentino nacido en 1942 (a no confundir con 1492, fecha en que se expulsa a los judíos de España, mientras Colón llegaba a América y el Renacimiento a Europa). Este muchacho, es uno de los pioneros de lo que en la Argentina se conoce como el Rock Nacional: una ola de rock autóctono “que conjugó en sí los ritmos que venían del exterior con tantas cosas propias de los argentinos; una fusión de vivencias que en sus comienzos marcó como nunca el idealismo enfrentado al poder imperante, a la realidad que se vivía en esa década del '60 en donde tan arraigado estaba el autoritarismo.” (Suplemento -La Revista Argentina de California) “Moris”, como se lo conoce popularmente, es el autor de, entre varios más, del tema musical “El Oso”, canción de ejecución obligada en toda “guitarreada” con amigos, cuando todos piden “una que sepamos todos”.

**** madroño: (Arbutus, varias especies) Árbol perennifolio bastante diseminado por toda la Península Ibérica, que da unos frutos "
de unos 4 cm de diámetro entre amarillo y rojo intenso... cuya superficie esta formada por minúsculos granitos cónicos" (Wikipedia) que se utilizan para fabricar un licor alicantino bastante famoso, dicen.

Pelito pa’ la vieja

Desde tiempos remotos, el hecho de arrancarse algunos pelos de la cabeza y arrojarlos al viento ha tenido un significado de reconciliación, ya que así la hacían los griegos del período clásico (se lo menciona en la "Iliada", de Homero durante las ceremonias del rapado de corderos y el aventado de sus pelos).

Y aún hoy lo hacen, por ejemplo, los niños andaluces cuando quieren sellar sus diferencias: ponen los pelos en la palma de la mano y, soplando, exclaman: "Pelitos a la mar", en alusión a que el viento habría de llevarse también las disputas hacia el inmenso mar, lo mismo que se llevaba los pelitos.


Trasladada al lenguaje común, la frase mantiene su primitivo significado y se la usa para allanar diferencias.


Entre nosotros, esa significación no tuvo jamás aplicación práctica, pero circulaba hace muchos años la variante Pelito pa’ la vieja, claro que como exclamación de júbilo luego de haber obtenido provecho en alguna operación ventajosa (cambio de figuritas, canicas, etcétera).



Fuente: DEL DICHO AL HECHO... Profesor Esteban Giménez



HOMERO


Homero (en griego antiguo μηρος Hómēros; c. siglo VIII adC) es el nombre dado al poeta y rapsoda griego antiguo al que tradicionalmente se le atribuye la autoría de las principales épicasLa Ilíada y La Odisea—, la épica menor cómica Batracomiomaquia (‘La guerra de las ranas y los ratones’), el corpus de los himnos homéricos, y varias otras obras perdidas o fragmentarias tales como Margites. Algunos autores antiguos le atribuían el Ciclo Épicola Guerra de Troya así como poemas tebanos sobre Edipo y sus hijos. En todo caso, no cabe duda que es el pilar sobre el que se apoya la épica grecolatina y, por ende, la literatura occidental.

griegas — completo, que incluía más poemas sobre

Fuente: Wikipedia