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Hacer el agosto


Esta frase significa hacer buen negocio. Antiguamente se decía hacer su agosto y su vendimia. Se cita en La gitanilla, de Cervantes: "Y así granizaron sobre ella (sobre Preciosa) cuartos, que la vieja no se daba manos a cogerlos. Hecho, pues, su agosto y su vendimia, repicó Preciosa sus sonajas..."
La expresión Hacer el agosto hace referencia a la recolección, y significa entrojar o almacenar la cosecha de cereales y semillas, y, por ende, hacer su negocio o lucrarse, aprovechando ocasión oportuna para ello. Se añadía lo de la vendimia, por reminiscencia del refrán: "Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año, unos con provecho y otros con daño".
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/hacer-agosto/art/169/

Sacar tajada

El verbo tajar y el verbo rajar son sinónimos; ambos significan dividir algo en dos o más partes con un instrumento cortante.
Dependiendo de la región es más usado uno que el otro, al igual que ocurre con tajada y raja.
La locución sacar raja era propia del lenguaje de los carpinteros y significaba sacar una astilla o tabla de un leño, lo que trasladado a un sentido figurado o metafórico pasó a significar obtener un beneficio, ya que se obtenía algo útil para trabajar y vender.
En virtud de la sinonimia señalada, se crea la locución sacar tajada, que se asimila a obtener una parte de un trozo de carne, melón, sandía, queso o cualquier otro alimento que se pueda tajar, en el momento de su reparto entre varios comensales.
Aquí el sentido figurado es tanto o más claro que en el caso anterior, y la frase se aplica a la obtención de una parte en el reparto de beneficios en cualquier asunto o negocio.
Sacar partido o sacar un buen partido son otras frases que aluden a obtener una parte o porción del bien a repartir.

Fuente: Carlos Rivera

Pedir la dolorosa

En España, en castizo, significa pedir la cuenta en cualquier lugar hostelero donde se hubiere comido y bebido. Es uno de tantos dichos y expresiones en que se hace evidente la enorme influencia que ha tenido el cristianismo, y más en concreto, la Iglesia Católica, en el léxico popular. Hace referencia a las imágenes de la Virgen Dolorosa que representan a la imagen de la madre de Cristo durante la Pasión cristiana. Suele representarse a la Virgen María con graves muestras de dolor y de tortura sentimental, llorando y en muy lamentable actitud. Es expresión comparativa, al estimarse que la cuenta del restaurante va a producir en el cliente los mismos síntomas que le produjo a la Virgen María la muerte de su Hijo.

Fuente: http://www.elpelao.com/letras/3215.html

Nacer con un pan debajo del brazo

El origen de esta frase hecha, afortunadamente cada vez más en desuso, procede de la cultura campesina y está relacionado con la fortuna que, en los tiempos de escasez, advenía a una familia con el nacimiento de un hijo varón. El nacimiento de un nuevo miembro en la familia era considerado de manera optimista, ya que significaba una nueva fuente de trabajo y de ingresos, lo que es decir una nueva forma de prosperar y de aumentar la hacienda. Recalco lo del hijo varón, pues no se consideraba signo especialmente afortunado el nacimiento de una hija, como ha sucedido desde tiempo ancestral en China y en otros lugares del mundo.

Fuente: Carlos Rivera

A troche y moche

Esta usual locución castellana equivale a decir “en todo momento o de cualquier manera”. Así puede decirse, por ejemplo, de una prenda de vestir, que es usada a troche y moche, aunque también se le aplica otro significado usándola en el sentido “de manera absurda e irreflexiva”. Por lo que parece este modismo tiene amplitud significativa, se presta a diversas variantes de interpretación. El mismo Francisco de Quevedo lo consideraba sinónimo de otra muy usada locución como es “a tontas y a locas”, de la que nos ocuparemos en otra ocasión. Pero no para ahí la cuestión. En el castellano de la Argentina la frase “a troche y moche” significa “gastar alocadamente, despilfarrar”. El origen procede de una frase de la cultura de los leñadores : "hachar a troche y moche", es decir, talar bosques naturales sin pensar en el futuro. Viene de los verbos "trocear" y "mochar". Un ejemplo de esto es lo ocurrido en Santiago del Estero a comienzos del siglo XX, cuando grandes bosques de quebracho fueron eliminados sin asegurar su reprodución.

Fuente: Carlos Rivera

Hacer el agosto

Se emplea esta expresión para indicar que se ha conseguido ganar una buena cantidad de dinero en poco tiempo y de forma muy fácil, a veces inesperadamente o gracias a una circunstancia ajena al trabajo. Esta expresión puede tener su origen en la antigua costumbre de celebrar numerosas ferias de ganado en el mes de agosto, fundamentalmente en la Castilla medieval. Los feriantes salían con sus productos y hacían el agosto, es decir, iban de pueblo en pueblo comprando y vendiendo mercancía, para después regresar a casa. Otro posible origen, muy relacionado con el anterior, es que agosto es el mes de la vendimia y de la cosecha, es decir, mes de la recogida de la uva, de los cereales y otros productos agrícolas, de forma que es el mes en el que se recoge una gran producción.

Fuente: Carlos Rivera

No andarse con chiquitas

Con esta expresión nos referimos a quien, por estar decidido a llevar a cabo alguna acción, no repara en gastos ni escatima esfuerzos para su consecución.
También del que echa mano de cuanto tiene, sin importarle las consecuencias para él o los demás, con tal de salirse con la suya.
La frase tiene su origen en los juegos de naipes, en los que el término chiquitas hace referencia a las apuestas más pequeñas, en contraposición a las grandes apuestas a una sola carta, a lo grande.
Por ello, no andarse con chiquitas es sinónimo de no prestar atención a las nimiedades, a las menudencias.
También existe la frase contraria, es decir, andarse con chiquitas, aunque no goza de tanta popularidad.
En este caso, se dice del que es en extremo precavido, del que anda con contemplaciones, del que usa pretextos y da rodeos con tal de esquivar o diferir las decisiones.

Fuente: 1de3

De todo, como en botica

Suele decirse que hay de todo, como en botica, cuando en determinado lugar, más bien referido a una tienda, no falta nada de lo necesario o se presume que reúne todos los productos o remedios que pueden ser ofertados. En las antiguas boticas, que hoy llamamos farmacias, solía haber una oferta relativamente abundante de los remedios que un enfermo necesitaba para curarse. La frase procede del siglo XVI, cuando el Imperio español dominaba el mundo, por lo que las boticas del país estaban bien surtidas de todos los medicamentos y remedios curativos naturales conocidos en aquellos tiempos. Los citados establecimientos eran conocidos como “bodigas” en catalán, y el nombre era aplicado a las tiendas en general, por lo que es de estimar que el origen de esta frase hecha procede de esta última acepción de la palabra en el idioma catalán.

Fuente: Carlos Rivera

Quedar en Pampa y la vía

Muchas pueden ser las conexiones a establecer con la palabra pampa (ver algunas). Quizá varios de ustedes la hayan conocido tras haber oído los famosísimos versos del poema “El Ombú” (*) que cito a continuación:
“Cada comarca en la tierra
tiene un rasgo prominente
el Brasil su sol ardiente
minas de Plata el Perú
Montevideo su cerro
Buenos Aires, patria hermosa
tiene la pampa grandiosa,
la pampa tiene el ombú”.

Diré, sin reparos, que La Pampa no tiene tanto ombú como dice el poema. El árbol típico de la región, que se puede ver en la mitad superior del escudo de esta provincia argentina, es el Caldén (ver artículo).
El ombú (Phytolacca dioica), según los especialistas, sería oriundo de la región Nordeste de la Argentina (El Libro del Árbol, 1973, ver fragmento).
Para culminar este apartado semántico, les cuento que el vocablo pampa proviene de la lengua quechua y significa llanura, especialmente “llanura entre montañas” (Wikipedia).
Los invasores españoles (algunos los llaman conquistadores, que sería un sinónimo) extendieron el uso del vocablo, denominando “las pampas” a las llanuras centrales de la América del Sur y “Pampas” a los pueblos originarios de la región conocida como “Llanura Pampeana” (más Wikipedia).
Pero la Pampa de nuestra frase, no posee otras cosas en común con lo anterior que su nombre y su ubicación en la Ciudad de Buenos Aires (‘Autónoma’ hace poco), que a su vez se halla en la “Llanura Pampeana”.
Esta Pampa trata de una de las calles que se cruza con las vías del ex Ferrocarril Mitre, justo después de intersecar la Av. Virrey Vértiz (paralela a las vías), a dos cuadras de la famosa estación Belgrano C, barrio de Belgrano, valga la redundancia.
Este barrio, comparte con su vecino Palermo el origen de la frase, veamos por qué.
En honor al detalle, la intersección de Pampa y la vía, está apenas unos 400 metros al noroeste del límite entre los dos barrios mencionados.
Lo diré en estos términos, entonces: La expresión empieza en Palermo –más precisamente en el Hipódromo- y termina en Belgrano –más precisamente en La Pampa 1587, más conocida como ‘Pampa y la vía’-.
En esta ya renombradísima intersección, terminaba el recorrido del tranvía que llevaba gratis –según Ñusleter-, o por diez centavos ida y vuelta –según MiBelgrano.com.ar- a los concurrentes al Hipódromo, desde 1895.
De allí partía otro tranvía hacia el centro, a diez centavos el boleto de ida.
Y allí mismo quedaban varados quienes habían dilapidado hasta el último centavo en las carreras (de caballos, claro está), debiendo volver como pudieran a sus hogares para recibir, como si no fuera poco, los reproches y recriminaciones de sus respectivos cónyuges o cualquier parientes proporcionado ad hoc por las adversas circunstancias.
Se ve que la incidencia de estos “despojos monetarios” era de tal magnitud por aquél entonces, que surgió la frase que hoy les presento, la cual con los años ha trascendido los significados puramente hípicos, dando lugar a su uso para toda situación en que alguien ha caído en la ruina económico-financiera.
Salut!

Fuentes: Wikipedia, Taringa, El Libro del Árbol (1973, Ed. Celulosa Argentina S.A.), Luis L. Domínguez, Genealogía de Luján, Ñusleter, Mi Belgrano.
Imagen: Enjoy Patagonia

Referencias
(*)El Ombú, poema de Luis L. Domínguez (1819-1843). Político argentino opositor al gobierno de Rosas.

Tener la vaca atada

Esta expresión se utiliza a menudo cuando uno desea remarcar que alguien tiene asegurado el buen rendimiento económico de una empresa o emprendimiento, especialmente en aquellos casos en que se planean estrategias con el único objetivo de lograr tales resultados (es decir, el lucro).
Ejemplo ilustrativo:
Personajes: Padre médico. Madre bioquímica. Hijo farmacéutico. Hija ecografista. Paciente sexo masculino, soltero, 35 años, empleado administrativo.
Escena V, Acto III: Paciente va al médico. Lo atiende una hora y media más tarde por exceso de tentempiés entre turnos. Muy bien, veamos. Por sus síntomas va a necesitar unos análisis de rutina, sangre y orina, que los va a hacer donde le indique la secretaria así se los hacen rápido y también una ecografía ginecológica, que también le vamos a decir dónde hacerla. Pero “doc”, si yo soy varón. Ahh, m’hijito, eso nunca se sabe. ¡Ud se hace la ecografía y listo! Después vemos qué dice el estudio. No hay que creer todo lo que se ve a simple vista. ¿Estamos? Bueh, mientras esperamos los resultados va tomando este remedio para la sangre, este para el hígado, este para los dolores menstruales…Pero doctor, ya le dije que soy varón. ¡Pero qué duro que es Ud! ¡Le he dicho que hasta que no veamos el informe de la ecografía no se hablaba más del tema! Decía, tome este otro para los huesos, estas vitaminas, este colutorio, este colirio, esta pomada, este y este y este otro para lo que le desarreglan los anteriores y este último para lo que le desarregla el anterior. Vaya a tal farmacia y dígale que va de parte mía que le van cobrar más caro pero lo van a atender como a un príncipe.
Bonita carátula para este post, no?
Bien, en un caso como este, dejando de lado el discurso “persuasivo” de nuestro personaje, el Dr. Ficticio, solemos decir que la familia tiene “la vaca atada” para resaltar que todo está armado en función del lucro y nada más.
El origen de la expresión, creíamos que tenía que ver con la facilidad con que uno faenaría todo lo faenable en una vaca si la tuviese ya atada desde un principio.
Sin embargo, buscando y busqueteando por todos lados hallamos un simpático “Diccionario de argentinismos” que detalla esta explicación, por demás creíble y que dice que la frase en cuestión significa Ser favorecido por la fortuna y la riqueza. La palabra proviene de principios del siglo XX, cuando las familias adineradas viajaban a Europa en barco, y, como ostentación de fortuna, se llevaban una vaca para que les diera leche fresca diariamente.”
De acuerdo con lo anterior, la frase original dicen que sería “viajar con la vaca atada”. Los años hicieron que la vaca no viajara más y tan sólo quedase atada. Aceptamos ofertas y discrepancias, aunque vengan “a granel”.
Y nos despedimos hasta el próximo post, con la siguiente reflexión gestada por nuestro querido Atahualpa Yupanqui: “Las penas son de nosotros, las vaquitas son ajenas…” (El arriero, canción triste, si las hay)
Salut!
Fuentes: Diccionario de Argentinismos, Crónicas desde Buenos Aires
Imagen:
Ghislain & Marie David de Lossy

Esto es una ganga

Alrededor del año 1500, las tropas españolas al mando del Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Córdoba, causaban estragos en los campos de batalla italianos. En medio de estas campañas una fortaleza cae en manos hispanas. Su nombre era la plaza de Ganga. Una vez conquistada, el escaso número de españoles de la plaza se vieron prontamente sitiados por una numerosa fuerza francesa de socorro. Llegado un momento, las tropas españolas deciden que es mejor salir y luchar a campo abierto, aún estando en franca minoría. Cuando de madrugada deciden hacer una salida desesperada se encuentran que en el campamento francés, apenas verles, salen disparados dejando atrás todo el bagaje. Lo que no sabían las tropas sitiadas es que a los franceses les había llegado el rumor de que se acercaba una tropa de refresco española y, ante el temor de verse rodeados, habían iniciado una apresurada retirada. Al final, como la victoria por parte de tan exigüas tropas fue tan fácil y el beneficio tanto, una ciudad y un campamento, de ahí el dicho de “esto es una ganga”.

Fuente: http://www.elpelao.com/letras/cat2.html

Gonzalo Fernández de Córdoba y Aguilar , Duque de Santángelo (Montilla, 1 de septiembre de 1453Granada, 2 de diciembre de 1515), noble, político y militar español, duque de Santangelo y Terranova, llamado por su excelencia en el arte de la guerra el Gran Capitán.

La reforma militar del Gran Capitán

La combinación de las operaciones de combate permitió a Gonzalo Fernández de Córdoba, en el transcurso de las guerras de Italia, introducir varias reformas sucesivas en el ejército español, que desembocaron en el Tercio. La primera reorganización fue en 1503. Gonzalo creó la división con dos coronelías de 6.000 infantes cada una, 800 hombres de armas, 800 caballos ligeros y 22 cañones. El general tenía en sus manos todos los medios para llevar el combate hasta la decisión. Gonzalo de Córdoba dio el predominio a la infantería, que es capaz de maniobrar en toda clase de terrenos. Dobló la proporción de arcabuceros, uno por cada cinco infantes, y armó con espadas cortas y lanzas arrojadizas a dos infantes de cada cinco, encargados de deslizarse entre las largas picas de los batallones de esguízaros suizos y lasquenetes y herir al adversario en el vientre.

Puso en práctica, además, un escalonamiento en profundidad, en tres líneas sucesivas, para tener una reserva y una posibilidad suplementaria de maniobra. Gonzalo Fernández de Córdoba facilitó el paso de la columna de viaje al orden de combate fraccionando los batallones en compañías, cada una de las cuales se colocaba a la altura y a la derecha de la que le precedía, con lo que se lograba fácilmente la formación de combate. Adiestró a sus hombres mediante una disciplina rigurosa y formó su moral despertando en ellos el orgullo de cuerpo, la dignidad personal, el sentido del honor nacional y el interés religioso. Hizo de la infantería española aquel ejército formidable del que decían los franceses después de haber luchado contra él, que «no habían combatido con hombres sino con diablos».



Fuente:http://es.wikipedia.org/wiki/Gonzalo_Fern%C3%A1ndez_de_C%C3%B3rdoba

Picar muy alto

Esta es una expresión tomada del arte de la tauromaquia (corrida de toros), donde el acto de picar tiene mucho que ver con la habilidad del alanceador de toros.
Pero, su origen nos remonta a una corrida de toros realizada en la Plaza Mayor de Madrid durante el reinado de Felipe IV, celebrando el día de su onomástico. Sucede que uno de los más destacados picadores era don Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana, que también era conocido por una relación amorosa con la Reina. Ese día, el Conde tuvo una actuación destacada, lo que hizo que la soberana exclamara: "¡Qué bien pica el conde!", a lo que el Rey replicó, con toda ironía: "Sí, pica muy bien... pero pica muy alto", sugiriendo lo excesivo de las aspiraciones del noble súbdito.
El Conde, finalmente, murió asesinado a manos de un desconocido, instigado o pagado según dicen, por algún cortesano ofendido o, muy probablemente por el propio Rey, no sin antes haber salvado a la Reina de un incendio producido en el palacio de Aranjuez, aunque había quienes sostenían que fue el propio don Juan el que habría provocado el fuego, para poder "salvar" a la Reina.
Con el tiempo, la expresión pasó al uso popular para dar a entender que alguien pone su mira en objetivos muy por encima de sus posibilidades.

Fuente: DEL DICHO AL HECHO... Profesor Esteban Giménez

Frases Derrochonas

He aquí tres hermosos ejemplares para adornar nuestros discursos ante masas apiñadas a la hora de hablar de cómo administrar el vil metal que todo lo corrompe. No escatimen en empeño los lectores a la hora de toparse con tan amplio repertorio fraseológico, que la vida es una sola y hay que vivirla a todo lujo.
Aquí van las frases:

A troche y moche