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SIEMPRE QUE LLOVIÓ, PARÓ

“Siempre que llovió, paró” pensaba Orlando Varela, vendedor ambulante de profesión, mientras guardaba con una mano los paraguas en una bolsa negra de consorcio y con la otra sacaba anteojos de sol para exhibir en su mesa plegable que hace las veces de mostrador sobre la vereda de la Avenida Corrientes.
Es Orlando quien nos llevará de la mano (con la primera que le quede libre) por la vereda de la ignorancia hasta dejarnos cara a cara con el conocimiento y al final saber el origen, como llegó hasta nuestros días este dicho popular.

DORAR LA PILDORA

Este mundo capitalista no solo esta poblado de valientes sino que los cobardes también tienen su lugar en él mientras trabajen mucho tiempo por poco dinero y no se quejen, algo que es muy común en esta clase de sujetos a quienes pese a ello también los consideraremos seres humanos.
Los cobardes, esos sujetos que quedan delante del resto porque el resto dio un paso atrás son los que deben asumir algunas responsabilidades, entre ellas comunicar malas noticias tales como: reducción de sueldo, el fin de un noviazgo, el aumento del alquiler, una enfermedad terminal o la visita de la suegra durante el fin de semana.

NO ACLARES, QUE OSCURECE

Hay personas que no pueden tolerar los malos entendidos. Mi amigo Marcelo es uno de ellos. Él siempre intenta explicar una y otra vez lo que acaba de decir. Si dijo "Hola!", en seguida agrega: "He dicho hola! con un solo signo de admiración, porque ahora es como se suele utilizar, no es que no sepa que se debe colocar primero el signo de admiración al principio, bla, bla, bla...." Otra vez, hablando de una vecina, Marcelo dijo que la señora era "una chusma".

Nueces para el amor y alcauciles para el olvido

Quizás tengamos que hablar del equilibrio, como aquella búsqueda inquieta o como destino en el final del camino. Camino de autopistas (el amor) y colectoras (el olvido) aunque en algunos casos las aclaraciones entre paréntesis pueden invertirse.
Cuentan que las nueces generarían vigor a la hora de hacer el amor, pero… ¿A que nuez se refieren: a la nuez como fruto seco o a la nuez de Adam?

El pez por la boca muere

Un nuevo 20 de junio se avecina y nosotros desde aquí lo conmemoraremos a nuestra manera como Frank Sinatra.
Estimados lectores, directivos, docentes y alumnos estamos hoy reunidos para recordar a un valiente que dio su vida en el campo de batalla por los colores patrios, que honro nuestro estandarte celeste y blanco, esos colores que hoy se lucen en nuestra bandera de ceremonias que es llevada a cabo por los alumnos: Athos, D’ Artagnan y Falucho.
Aquel frío junio de 1812 a orillas del Paraná...

Pata de lana

Esta frase también puede escucharse en su versión “el pata e’ lana” y se refiere al tercero en discordia: el amante.
Su origen es incierto o mejor dicho lo era, porque una vez más el equipo de Definiciencia Popular tiene el inmenso placer de presentarles el siguiente escrito.
Corría el año 1948, algunos sostienen que se escapaba de la policía, otros que lo hacía porque se había robado unos tomates de la verdulería y los menos que se corría porque se creía Forrest Gump, nosotros no sabemos porque corría pero si que era un hostil invierno en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe (Argentina).

Se hizo la luz

Edenor, Edesur y demás compañías eléctricas no solo hacen que los nostálgicos digan que con SEGBA estábamos mejor sino también que por los constantes cortes de luz, se repita una y otra vez la frase que nos convoca en esta ocasión.
Hay dos versiones sobre el origen de este dicho que poco y nada tienen que ver entre si; estimados lectores ustedes sabrán cual le parece la más apropiada aunque bien pueden quedarse con las dos.
El 21 de oktubre de 1879 Thomas Edison culmino con un proyecto que durante mucho tiempo se mantuvo a la sombra: la bombilla incandescente.

Agachar el lomo

Ubicada muy al sur como cayéndose del continente Americano se encuentra la Republica Argentina. Este país es famoso por el tango, el Che Guevara, Diego Maradona, Antonito De La Rua y su carne vacuna.
Sabido es que cuando estas tierras son visitadas por estrellas del rock son llevadas a restaurantes de Puerto Madero para deleitarlos con platos autóctonos de los cuales...

Estirar la pata

Los grupies del hombre de la cruz habrán escuchado y creído aquello de multiplicar los panes y los pescados pero jamás supieron que pueda estirar una pata de pollo o cualquier otra parte del ave cocinada al espiedo, horno, parrilla o tipo suprema.

Más solo que loco malo
















Me ha pedido @lguien que pide con ingenio entre nubes y dulces diamantes, si podía iniciar una investigación sobre el origen y significado de este dicho, un tanto utilizado en nuestra habla porteña rioplatense. He dicho a esa person@ que multiplicaría los resultados por dos y en este post me dispongo a cumplir con la mitad de mi promesa literaria, dejando indefectiblemente la parte restante para ser tratada en una futura publicación.
Comenzaré explicando, para nuestr@ solicitante y para el público en general, que como ya nos ha sucedido a menudo con otras frases bien porteñas rioplatenses, no hemos hallado datos oficiales acerca del origen o significado de la que aquí citamos. Por lo tanto, intentaré explicar, en mi condición de natural de estas tierras, desde mis humildes y propios conocimientos las dos ambas cosas.
Y les cuento, en pleno uso de mis facultades, que al menos en estas latitudes pareciera que existe algún tipo de maldad en ciertas personas, a quienes la terminología médicolegal ha dado en llamar insanas, la cual les condenaría a la soledad. Me pregunto y extiendo a los queridos lectores la pregunta ¿Sólo a los locos malos los abraza la soledad? Y sigo preguntando a los cuatro puntos cardinales ¿Será una soledad desde fuera o desde adentro, una especie de exclusión social o un aislamiento voluntario al que hace alusión la frase?
A la hora de responder, al único que encuentro dispuesto a hacerlo a estas horas es a mí mismo. Por tanto, no haré más que enunciar la hipótesis que más me convence.
En primer lugar, es necesario definir la expresión “loco malo”. Ésta se refiere a aquella persona a cuya pérdida o alteración del juicio se le suma una evidente y explícita capacidad de daño hacia sí mismo o hacia terceras personas. (Más allá de los humanos, confieso con gran pena, otros seres vivos no han sido tomados en cuenta para adjudicar maldad a estos ‘locos malos’).
Luego, no me ha hecho falta otra cosa que imaginar cómo todo el mundo, con las únicas excepciones de aquellas almas especialmente caritativas o ingenuas, evitaría tarde o temprano a un ser devenido en tan vil imagen. De ahí que éste pobre desdichado terminaría segregado por la gran glándula excretora de la sociedad.
Desde aquí hasta el surgimiento de la locución verbal que hoy nos ocupa, habría transcurrido exactamente la cantidad de tiempo que le suele demandar a la sabiduría popular el pasaje de la observación pura de los hechos a la formulación de una descripción en el lenguaje más sintético posible.
Cualquier versión que se base en fundamentos más reales y posibles de ser probados, les ruego, en nombre de Los Creadores, que nos la hagan llegar a la brevedad.
Finalmente y antes de suicidarme o matar a alguien, me retiraré a mi aposento, a trasnochar con esta soledad a la que mis propias, evidentes y explícitas vilezas me retrotraen todas las noches.
Salut!

Esquivar el bulto


Relacionada con el significado de la frase de algún post anterior (v.g.Irse por los cerros de Úbeda [por la tangente]”) la locución que aquí les presentamos alude, según su uso acostumbrado, a similares hábitos evitatorios, de naturaleza instintiva o racional, que algunos seres humanos encarnan a la hora de jugar una opinión, emitir un juicio, expresar un sentimiento o comprometer una acción dirigidos, cualesquiera de los anteriores, hacia otro individuo de su especie. Algo así como “hacerse el sota” o “el otario”, en perfecto lunfardo porteño rioplatense.
La vasta colección de fuentes consultadas no se ha dignado a arrojar un mísero fotón sobre el origen de esta evasiva frase, cosa que nos ha tentado a aventurar alguna que otra suposición bien fundada en los misterios de la mente y que, bajo la estrictísima y difícil-de-conseguir autorización del Comité Peregrino Restaurador de Fuentes Fidedignas (Co.Pe.Re.Fu.Fi) de Definiciencia Popular, daremos a conocer al Mundo a continuación. (Bajo la tácita suposición –ahora no tan tácita- de que el Mundo estaría íntimamente interesado en conocer información de tan precioso interés epistemofilosóficalifragilísticoespialidoso, como sabiamente nos enseñara nuestra Maestra de Corte y Confección de La Lengua, Licenciada María Encarnación de la Uña Muchorruido y Pocasnueces, Dios la tenga en la Gloria y la reencarne en algún dedo majestuoso del David de Miguel Ángel.)
Más allá de su discutida gestación, estas han sido nuestras conclusiones:
a. Bien podría tratarse de una mala traducción de cierto apellido común entre los antiguos habitantes de la América previkinga (ellos –navegantes del helado Ártico- llegaron antes que el emisario de los Reyes Católicos –también conocidos como Rayos Catódicos) que al oído de los colonizadores nórdicos sonaba Assakivaarbultur, ni una vocal de menos ni una consonante de más. Es por demás conocida la anécdota que contara en sus Cartas Orales de Navegación el Capitán Erik Rohensson (siglo XXX, d.C.), en que hacía mención de una constante y obstinada negativa del Emperador Solohitzquintl Assakivaarbultur (según el oído vikingo del narrador) y su pueblo a pasar por encima de ciertos montículos de acceso irrestricto que eran considerados por los lugareños como residencia de mágicos espíritus viperinos, bajo las cuales éstos yacían enroscados sobre sus propias entidades abstractas en franca actitud de reposo absoluto. Según Rohensson, los nativos se conducían de tan extraña manera con el objeto de evitar ser devorados por los “cánones del deber y la exigencia”.
b. La variante que ofrecen nuestros ratones intelectuales a la propuesta anterior es un poco menos autóctona aunque no menos sugestiva. Revisando los Inexistentes Archivos de Memorias Remotas Sobre Tiempos No Vividos, los cuales se ubican en la Inflamable Biblioteca ‘Ciudad de Magnalejandro’ de la sede africana-septentrional de Definiciencia Popular, encontramos lo siguiente: "En los comienzos de cierto deporte de origen alpino que consiste en deslizarse un elemento humano por la nieve sobre dos gigantescos palitos de helado doblados hacia el cenit por la punta delantera, se llevaba a cabo en tales latitudes centroeuropeas una importante competencia que más tarde dio origen al nombre del deporte" y –presunta pero inexplicablemente- al título de esta frase a la que intentamos dar genealogía. Se trata del Torneo Intraeuropeo “Sky Van Bullit”, que llevaba dicho nombre en honor a cierto campeón holandés de los tiempos preglaciales en que la nieve escaseaba y abundaban los traficantes de telgopor y coco rallado. La peculiaridad del torneo radicaba en que los competidores debían transitar cuesta abajo y a toda velocidad por una pista repleta de obstáculos montañeses dispuestos según la invisible mano del Gran Artesano Paisajista, los cuales dichos atletas frigoríficos debían esquivar hábilmente o morir en el intento. En cierta oportunidad, un presentador tuvo la sublime ocurrencia de comparar la habilidad de los competidores con las estrategias evasivas del público presente a la hora de pagar las entradas, con lo cual, este deporte cobró fama local y -siglos después- mundial debido a la cantidad de “colados” (esos que entran sin pagar, en argentino puro y sin retoques) que ingresaban a la competencia por las laderas no vigiladas de las grandes montañas helvéticas.
Sin duda que futuras investigaciones y debates definicientíficos arrojarán más datos sobre la cuestión.
Agradeciendo, como siempre, vuestra abnegada paciencia y pidiendo sepan comprender lo que nos pasa a la hora de tomar la pastilla rosada ranurada, les dejamos que sigan rumbo por las aguas virtuales de Internet, en busca de otros vientos más propicios.
Salut!

Foto: Britannica.com

Hijos del Rigor


Lejos de hacer alusión a la relación filial con algún monsieur de “rígido” apellido o a cierto estado en que se hallan los cuerpos luego de haber sido liberadas sus almas con ruidos de rotas cadenas por la benemérita Compañera del Eterno Reposo, la expresión se utiliza para cuando uno se deja estar hasta que “los zapatos aprietan” o hace lo que debe hacer sólo cuando tiene “la soga al cuello”, o se esfuerza en cumplir únicamente cuando ya no hay salida posible o ante la inminencia de un castigo, sentencia, condena y demás sinónimos finales.
En fin, sería lo contrario de (¡Cuidado, leer con suma atención!) “dejar para hoy lo que se puede hacer mañana”, haciendo particular referencia a toda aquella situación en que hacemos caso a nuestra conciencia únicamente después de que una inacción, negligencia u omisión nos acarrea las inevitables consecuencias que sabíamos de antemano surgirían de su cometimiento en franco obedecimiento a cierta instintividad evasiva ante el Deber.
Por supuesto que la frase sólo es aplicable cuando de esto se hace un hábito. Quienes son “hijos del rigor”, no abandonan la costumbre de hacer lo que saben que no deberían hasta que el medio externo (llámese congéneres, cónyuges o en última instancia, todo el peso de la ley, o cualquier peso) no les pone un límite, como ser, castigo, penitencia o cualquier tipo de reprimenda adecuadamente correspondiente (o no).
Se me ocurre como ejemplo el caso de un ex mandatario argentino que prometió tantas y tantas cosas inverosímiles -como aquel famoso avión que llegaría en dos horas a Japón atravesando la estratosfera- y a quien, de modo igualmente inverosímil, todo un Pueblo lo votó –la increíblemente redundante suma de- dos veces (aunque después todos decían “yo no lo voté”). Todo un Pueblo “hijo del rigor”.
Luego, y desprestigiado a la "n” por incumplimiento de inverosímiles e “incumplibles” promesas, el ex mandatario se presentó una vez más a elecciones, con el afán de lograr su tercer mandato consecutivo. Perdió en el ballotage 80 a 20 (porque tan tonto no era el Pueblo), pero…¡llegó al ballotage! (Sacrebleu!!! Sí que era tonto el Pueblo, al menos en alguna proporción de considerable peso estadístico).
Esta vez, el Pueblo fue nuevamente “hijo del rigor”, al menos en la primera ronda de la votación, es decir, al mismo precio que en veces anteriores y portando un mínimo del 50% de los genes del “Clan Rigor”.
En las últimas elecciones, el ex mandatario estuvo a punto de candidatearse nuevamente. ¿Hijo del Rigor o Tremendo Caradura? Tamaña pregunta, creemos, ameritaría una encuesta a gran escala.
(NOTA: Se aceptan todo tipo de propuestas para agregar a la lista de epítetos que le cabrían al susodicho.)

Pedir Peras al Olmo

“Esperar en vano de alguien lo que naturalmente no puede provenir de su educación, de su carácter o de su conducta”, dice el DRAE (*).
Traducido al castellano, sería como “pedir algo imposible, algo que no es natural o querer exigir demasiado”, como dicen los colegas de Expresiones españolas para Erasmus en apuros (ver sitio).
Les aclaro que he debido cursar tres décadas en la carrera de Botánica para llegar a conocer el origen de la expresión. Lo bueno es que con esto de la Internet, he logrado reducir las tres décadas a un par de horas, navegando con el buscador que ustedes mismos hubiesen utilizado en mi lugar.
Es así como me he topado con dos amigos fieles del hombre de campo: el Ulmus minor Miller (foto), y el Pyrus communis.
Se equivocan aquellos que piensen que el primero es el hijo menor de padre anglosajón y madre latina y que el segundo es la traducción romana de ‘fuego común’.
Se trata del Olmo y el Peral, respectivamente. Árboles como no hay otros dos.
Como la vida en general se trata de dar frutos (o al menos a esto se dedica gran parte de los seres vivientes, sino todos), nuestros amigos troncudos no son para nada la excepción (salvo excepciones excepcionales).
El señor Peral (José Luis, en singular), da unos frutos comestibles y de hecho apetitosos, jugosos, aunque a menudo laxantes, conocidos como peras. Don Olmo (no confundir con el vecino de la otra calle), también da sus frutos, según dicen los especialistas aunque - permítanme disentir los eruditos - a mi me parecen más bien semillas, porque son unas cosas ovaladas planas y membranosas, semejantes a una sámara (**) aplastada - no hay duda que todos sabemos lo que es una sámara - con un ala orbicular que rodea completamente la semilla. Las mismas se encuentran agrupadas en ramilletes y , en caso de que cualquiera de ustedes encontrase tirada en el suelo alguna de estas rarezas, pensarían junto conmigo “¿qué clase de basura es esto?”.
Semejante horripilancia de aspecto y chatura, jamás estimularía a nadie (salvo bizarras excepciones) a darle un mordisco, a diferencia de las peras, con esa forma casi femenina, tersa piel y sedosidad al tacto.
Quizás por esta diferencia a la hora de tentarse es que ha surgido el dicho que involucra a todos estos elementos antes descritos.
Y como el que es-pera no es-manzana, pretender que esta explicación sea veraz, sería como “pedir peras al olmo”.
Salut!

Fuentes: Wikipedia, “Erasmus”, DRAE (*)
Imagen: Università della Terza Età di Cinisello Balsamo

Referencias:
(*)DRAE: abreviatura de ‘Diccionario de la Real Academia Española (de Lenguas)’.
(**) sámara: es un tipo de fruto en el que se desarrolla un ala aplanada de tejido fibroso y papiráceo a partir de la pared del ovario. Una sámara es un fruto seco indehiscente (que no se abre por una valva). La forma de la sámara favorece su dispersión por el viento o anemocoria. (Wikipedia) Es del tipo de frutos del fresno, el arce y el olmo, agrego yo.

Pan-queso,pan-queso,pan

Legendario método mediante el cual los capitanes de los equipos de fútbol amateur deciden quién será el primero en elegir a los integrantes de su escuadra. Este sistema consiste en que cada capitán de los equipos rivales estén enfrentados a una distancia de no menos de 3 metros y no más de 10 metros, (no hace falta que se alejen dándose la espalda contando en voz alta y al llegar a la distancia preestablecida se den vuelta violentamente y griten "pan" o "queso" según corresponda. Eso es un duelo a muerte y nosotros estamos en contra de la violencia en el fútbol). Una vez posicionados a la distancia acordada comienza un capitán a caminar hacia el otro capitán. A cada paso, el capitán del equipo "A" dirá "pan" y el capitán del equipo "B" le responderá al grito de "queso".
Pero he aquí una duda ¿Quién debe dar el primer paso?
Algunos opinan que esto se resuelve previamente en un "cara o ceca", otros dicen que con un "piedra, papel o tijera" y hay algunos pocos que sostienen que esto se decide con un anterior "pan-queso, pan-queso, pan". Aunque estos últimos pocos responden levantado los hombros cuando son consultados sobre quién debe dar el primer paso en ese supuesto anterior "pan-queso, pan-queso, pan".
Supongamos que ya se resolvió quién debe dar el primer paso, por lo cual, el capitán del equipo "A" enfrentado a unos 7 metros del capitán contrario da el primer paso al grito de "pan" (siempre es pan y luego queso, la FIFA en su Congreso del año 1948 decidió en votación unánime que no es valido si se comienza con queso y luego pan basándose en el armado del "sanguche") a lo cual el capitán contrario responde "queso". Esto se repite hasta que alguno de los dos llegue a pisar el pie del rival. Cuando esto sucede, debe gritar “pica para mi y para todos mis compañeros”.
El ganador obtiene el derecho a elegir primero a sus compañeros de equipo, dicha selección se hace de un jugador por equipo, por lo general se suele escoger en primer lugar a los mejores jugadores, los habilidosos, aunque esto puede variar -por ejemplo- cuando el capitán elige al hermano de la chica que le gusta, aunque este sea lo que en el barrio se denomina un autentico "pata dura".
Por qué se realiza este método de selección de jugadores al grito de pan-queso y no al de "fresco y batata" o alguna otra dupla de comestibles, no lo sabemos y dudamos que haya explicación científica para ello.

Éramos pocos y parió la abuela

En los tiempos de calles de tierra, el tiqui taca, los carruajes y casas chorizos eran muy comunes las familias numerosas tales como los García Diez, los Quatrocchi y el Anís 8 Hermanos.
También fue la época de las primeras migraciones internas, provocadas por las victorias electorales de los unitarios contra los federales (para los más jóvenes les decimos que eran lo que son ahora “las populares” y “las divinas”), así fue como una familia harta de la dulzura de su Tucumán natal (para los lectores del extranjero le decimos que Tucumán es una provincia del norte de nuestro país, en donde los índices de diabetes son altísimos) se mudo a la Capital Federal que por esa época no estaba buena como lo esta ahora.
La familia que no se llama Ortega como muchos sospechaban sino que respondían al nombre (apellido) de los Baigorria, dicha familia estaba compuesta por el matrimonio de Maria y José, sus hijos por orden alfabético: Anabel, Belén, Carolina, Eva, Fabiana, Liliana, Maria Ángeles, Maria Claudia, Maria Marta, Noelia, Paula y Roberto, quien fue engendrado bajo el lema “hasta que no tengamos el varón no paramos”, también estaban los hermanos de José, Pedro y Pablo, la madre de todos ellos Emilce y la madre de Maria, quien respondía al nombre de Tita que viajo acompañada por su inseparable amiga de la infancia Rodesia Terra de Bussi (repudiable familia genocida de la provincia).
Todos ellos se instalaron en una pensión de la calle Casita de Tucumán al 900, según consta en el diario íntimo de una de las Maria, para no extrañar tanto. La pensión era un dormitorio de 8,75 metros por 12 metros, con un entre piso en donde solo cabía el colchón del matrimonio bíblico.
No fueron fáciles los primeros tiempos en la ciudad, tampoco lo fueron los últimos pero eso no nos incumbe ahora. Todas las hijas estaban en edad escolar, su padre de oficio carpintero se pasaba los días en un bar lamentando que no se le haya ocurrido a él la idea de darle vida a un muñeco de madera (idea que si tubo Yepeto al crear a Pinocho), sus tíos se ganaban la vida cantando en las paradas del tranvía, su madre se ocupaba de amamantar al pequeño Roberto, mientras que Tita y Rodesia no hacían nada todo el día. Así fue como harta y aburrida Tita se va una noche a bailar tangos a un bolichón por Congreso en donde es seducida por un apuesto anciano del quien no se tienen mayores datos, sí se sabe que un mozo los vio en un reservado dándole rienda suelta a la lujuria (con todas las limitaciones del caso). Al cabo de unas semanas Doña Tita se inflo cual globo en cumpleaños hasta que a los 9 meses dio a luz a un pequeño a quien bautizo como Ricardito. Con la llegada del bebe la familia debió mudarse a un duplex en Caballito en el cual vivieron hasta que la vida los fue llevando por caminos distintos.

Cayó piedra sin llover

Dudo que alguien desconozca o no llegue imaginar a qué se refiere la lapidación con que comienza esta locución verbal coloquial. A quienes acierten, les daremos como premio una insignia dorada de Definicientífico Popular y automáticamente pasará a ser miembro del escalafón de Actividades Inespecíficas Derivadas del Ocio y la Holgazanería (A.I.D.O.H.), palco V.I.P. del anfiteatro-estilo-griego-antiguo de nuestro blog.
Efectivamente, las piedras se refieren al granizo (quienes no hayan acertado, deben quedarse después de hora a lavar los vasos descartables, rasquetear las bandejas de cartón, afilar los mondadientes que hayan quedado enteros y planchar las servilletas de papel que no estén demasiado manchadas).
Este origen pluvial de la frase, quizás no aclare (a menos que soplen vientos específicos para cada región –El Pampero, para la Argentina-) demasiadas cosas acerca de su intestino significado.
De más está agregar, (aunque siguiendo a Fontova (*), ‘más vale que sobre y que no le falte’) que quien haya visto granizo sin lluvia alguna vez, desde ya será adjudicatario de nuestro ‘Pinocho (**) de Oro’, quedando el de plata para repartir entre los que no puedan ser incluidos en ninguna de las clasificaciones hasta aquí mencionadas.
Juntando todo lo anterior, si “cayera piedra” sin llover, lo menos que nos llevaríamos serían unos cuantos coscorrones y no menos de una -extremadamente desagradable- sorpresa. Con esto se van disipando las nubes que obstaculizan ver el radiante significado del dicho.
En efecto, cuando al estar uno en una grata reunión con gente “del mismo palo” –amigos, colegas, etc.-, se hace presente de manera inesperada alguien que no es de nuestro mayor agrado o que quizás no resulte depositario de nuestros mejores sentimientos, estaremos habilitados (por la Comisión Administradora de Descalificativos e Insultos Sutiles de Definiciencia Popular –C.A.D.In.S.De.Pó) para comentar a viva voz y gritar al cielo “¡Cayó piedra sin llover!”, precedida por la interjección que corresponda, según el sitio geográfico donde se esté (por aquí solemos decir ¡Uhh!).
Los más discretos escriben las frases en las servilletas que los perdedores del segundo párrafo han planchado con gran esmero y las hacen circular hasta que llegan a las tapas de algún medio gráfico especializado en espectáculos.
Si es que aún no han entendido, que alguien arroje la primera piedra!
Salut!

Imagen: Borja Agudo, Mitxel Atrio y Maika Salguero

Referencias:
(*) Horacio Fontova, “El Negro”: cantante, guitarrista, compositor, actor, humorista y mas recientemente, escritor, nacido en Buenos Aires, Argentina, el 30 de octubre de 1946. Su padre era cantante lírico y productor cinematográfico. Su madre, concertista de piano. Cursó sus estudios en la Escuela Nacional de Bellas Artes "Manuel Belgrano". Se inició artísticamente a comienzos de la década del 70, en la versión argentina de la comedia musical "Hair". En 1985 hizo un show en Obras junto al uruguayo Leo Maslíah que se llamó: "Maslíah–Fontova: Bienvenidos a la Argentina". En los 90 formó parte del elenco del programa de televisión "Peor es Nada", junto a Jorge Guinzburg, siendo muy recordado su personaje de "Sonia Braguetti". En 1995 reemplazó a Daniel Rabinovich (integrante de Les Luthiers) en la gira por España de "Grandes hitos". En el año 2002 formó parte del dúo "Fontovarios" junto al bajista José Ríos y realizó un espectáculo musical y humorístico en el teatro Ateneo con los músicos invitados Liliana Herrero y Daniel Melingo. Con el álbum "Fontova-2004 / NEGRO", obtuvo el Premio Carlos Gardel 2005 en el rubro “Mejor Album Artista Canción Testimonial”. Integró los siguientes grupos musicales: "Fontova trío" (con Carlos Mazzanti y Fena Della Maggiora), "Los sobrinos" (con Alejandro Donés, Ricardo Olarte, Raúl Pugach, y Eduardo Rodríguez), "Fontovarios" (con José Ríos). Protagonizó las siguientes películas: "¿De quién es el portaligas?" (2007), "El regreso de Peter Cascada" (2005), "El jardín de las hespérides" (2004), "Adiós, querida luna" (2003) y “La peste" (1992), participando en la banda sonora de dos de ellas (“El regreso de Peter Cascada” y “Adiós, querida luna”). Su libro, editado en 2007, lleva el original título de “Témpera Mental”, digno de un genio como lo es “El Negro”. (Fuente: Wikipedia)
(**) Pinocho: Mentiroso de madera producto del genio del italiano Carlo Collodi, al que con cada mentira le crecía la nariz y hasta le llegaron a salir orejas de burro y que, finalmente, termina ahorcado por sus innumerables faltas. Sin embargo, este trágico final sólo aparece en la versión original, ya que no era un cuento para niños. En posteriores versiones, la engañosa marioneta termina siendo perdonada y convertida en niño de verdad por su hada madrina. (Fuente: Las aventuras de Pinocho, de Carlo Collodi, 1882-83)

Colgado de la palmera

Nada tiene que ver esta frase con estar colgado del cable o de la luz del vecino, sucesos muy comunes en las denominadas casas chorizo o edificios departamentos sin porteros/encargados chusmas (los cuales son tan difícil de encontrar como “una aguja en un pajar”, ver definición en esta misma paginola).
¿Qué son las palmeras? ¿Cuantas clases de palmeras existen? ¿Como me cuelgo de una?...
Muchos acertijos y pocos pingüinos.
Las palmeras pertenecen a la familia Arecaceae, que cuenta con unas 2.400 especies, en su mayoría de regiones cálidas. Son
plantas monocotiledóneas leñosas, perennes, generalmente no ramificadas. Hojas generalmente pinnadas (pinnatisectas) o palmeadas (palmatisectas), pero a veces costapalmeadas o bipinnadas, grandes, siempre verdes, con vaina, típicamente agrupadas en un rosetón terminal. (Fuente: Wikipendia).
Ahora que ya sabemos que es una palmera y de donde nos vamos a colgar expliquemos porque nos vamos a colgar y el origen de esta frase.
Hay algunos que sostienen que esta frase surgió en Jamaica dado que en este país del Caribe hay un clima por demás calido, propicio para el desarrollo de las Palmeras. Otros dicen que eso del clima es una nueva falacia de la historia y que en realidad las Palmeras crecen en cualquier lado y que en Jamaica se escucho por primera vez decir esta frase la cual se la atribuyen a un inmigrante bonaerense (más precisamente de la zona de González Catan) llamado Atilio Héctor Villar. Cuenta la leyenda que Don Atilio era un radical con boina de la primera época y que con la llegada de Perón al gobierno opto por exiliarse en la tierra de los rastafaris, en donde decidió abrir un copetín al paso en la costanera jamaiquina. Villar contrato a un sobrino del mítico Bob Marley como ayudante de cocina. En un atardecer de enero el sobrino del Bob (a quien llamaremos “el otro Marley”) se olvido de hacer las compras dado que se quedo toda la tarde tomando licuados de cocos con sus amigos rastas. No tardo un cliente en pedir un licuado de cocos (siempre pasa lo mismo con los clientes que piden lo que no hay justo el día en que no hay) entonces Atilio lo mando a que baje de la palmera algunos cocos, el otro Marley arrimo una escalera de dos hojas y se subió a la palmera, debió estirarse para alcanzar la rama que sostenía a los cocos. El hombre de la boina que observaba todo esto decidió castigar a su empleado quitándole la escalera al mismo tiempo que se disculpaba con el cliente y le ofrecía un daiquiri de frutilla. El joven sobrino de Bob Marley permaneció 5 días colgados de la palmera sin que nadie notase su ausencia. Al sexto día se presento la hermana de Bob para preguntar por su hijo y Don Atilio Héctor Villar le respondió “¿así que Ud. quiere saber en donde esta su hijo? Mírelo, ahí lo tiene, colgado de la palmera. Salúdelo a Bob de mi parte y dígale que tengo todos su discos”.
Jamaica no es el único país que se adjudica el origen de la frase que da titulo a este artículo. Algunos uruguayos dicen que en su país se acuñó esta frase como respuesta a la propuesta a algunos gurises que preguntaban de donde se colgaba el ahorcado del popular juego que lleva su nombre.

Agarrar para el lado de los tomates

Traduciendo del argentino al castellano neutro, “agarrar para” significa “dirigirse hacia”. Reemplazando entonces el original por su traducción, la frase quedaría más o menos así: “dirigirse hacia el lado de los tomates”, perdiendo fuerza y gracia como suelen hacerlo todas las traducciones del lenguaje arrabalero al socialmente aceptado léxico ‘de salón’.
Esta expresión, de significado descabellado y origen hortícola, se utiliza para señalar que alguien ha comprendido mal, que se ha ido “lejos en sus razonamientos” (Zimmerman, Tres mil historias de frases…).
Frecuentemente la utilizamos en el caso de alguien cuyos razonamientos erráticos lo llevan a encontrar un doble sentido de connotación sexual a cualquier cosa que se le diga. Tal es el caso de los adolescentes, presos de su ingobernable tendencia a seguir los instintos naturales hacia el sitio más alejado de la huerta, como se verá más adelante.
El origen hortícola, tiene que ver con el sitio donde suelen plantarse los cultivos de tomate. Y éste es, precisamente, siempre el más alejado dentro de una huerta (o quinta como le decimos por aquí), cosa que se llega a comprender si se tiene en cuenta cómo se disponen usualmente las plantas de tomate.
A todo aquel que no ha visto nunca un almácigo de tomate o tomatal, le contamos que antes de trasplantar a tierra los plantines (pequeñas plantas desarrolladas corrientemente en pequeñas macetas conservadas dentro de invernáculos o espacios similares), el encargado de la huerta configura un entramado de cañas alineadas en hileras de dos y aseguradas por el extremo superior, de modo que formen un triángulo con base en el suelo de cultivo y vértice apuntando hacia los cielos, donde mora el Creador-de-todo-lo-que-existe-sobre-la-faz-de-la-tierra-
incluso-el-hombre-con-sus-tomates. Entonces, dado que la planta (o árbol?) de tomate es una trepadora, como tantas otras de su género, dedica sus horas y sus días a subir por el entramado de cañas hasta alcanzar la altura necesaria (unos 2 m., aproximadamente) y dar sus tan ansiados frutos limpios de todos los maltratos e impurezas que tendrían si se dejara crecer impunemente la planta al ras del suelo.
El resto es obvio. Nos referimos al por qué de plantar semejante ingenio en el lugar más alejado. Imagínense si plantásemos los tomates delante de la huerta. ¡Sería imposible ver qué hacen nuestros hijos adolescentes entre los repollos, las calabazas y las acolchonadas lechugas! ¡Dios nos libre y guarde! Se comprende que de ocurrir esto, la frase en cuestión llegaría a tener tantos destinos como las preferencias de textura-sobre-la-cual-yacer-durante-ciertos-actos- impostergables-dictados-por-instintos-inevitables-a-cierta-edad que tuviesen aquellos jóvenes a quien hemos hecho referencia.
A la salud de los señores lectores!

A buen entendedor pocas palabras


No hay que subestimar a los lectores.

Edad de Merecer

¿Qué entendemos por edad? He aquí algunas definiciones de la Real Academia Racing Club sobre esta palabra:
-Tiempo que ha vivido una persona o ciertos animales o vegetales.
-Duración de algunas cosas y entidades abstractas.
Ahora que sabemos que quiere decir edad busquemos el significado de la frase que da título a nuestro informe:
"Época en que los jóvenes buscan mujer o marido."
Contundente, no es más ni menos, que el período de deseo, conquista, de concretar, de comer confites. El merecimiento suele ser proporcional a la belleza exterior e interior de cada ser, ese orden no es casual sino que esta establecido por cada sociedad (aunque hay algunas ocasiones en donde entra en juego la “ley del embudo” donde el merecimiento se da tan solo porque si). También hay merecimientos.
Aquellas personas a las cuales se les pasa la edad de merecer sin recibir su merecido entran en otra edad o tiempo cronológico y entran a ser parte del grupo de los vulgarmente conocidos como “a los que se les paso el cuarto de hora”.
¿Entre que edades se esta en la edad de merecer? Eso es muy subjetivo hay métodos de mediciones muy disímiles que van desde lo legal (menores y mayores de edad), psicológico (niñez, pre-adolescencia, adolescencia, etc. etc.) o la que tiene mayores adeptos entre la barra de los pibes de la esquina “la medición con el cordón de la vereda”.