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ME IMPORTA UN BLEDO


Un bledo es una acelga, y "dársele o importarle a uno un bledo" una cosa o persona significa sentir hacia ella la más absoluta indiferencia o desinterés.
Según explica Covarrubias: "Bledos. Hortaliza conocida: hay dos especies de ellos, unos son blancos y otros rojos, son de suyo desabridos, si no los guisan con aceite, agua, sal y vinagre y especias".

Hacer el agosto


Esta frase significa hacer buen negocio. Antiguamente se decía hacer su agosto y su vendimia. Se cita en La gitanilla, de Cervantes: "Y así granizaron sobre ella (sobre Preciosa) cuartos, que la vieja no se daba manos a cogerlos. Hecho, pues, su agosto y su vendimia, repicó Preciosa sus sonajas..."
La expresión Hacer el agosto hace referencia a la recolección, y significa entrojar o almacenar la cosecha de cereales y semillas, y, por ende, hacer su negocio o lucrarse, aprovechando ocasión oportuna para ello. Se añadía lo de la vendimia, por reminiscencia del refrán: "Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año, unos con provecho y otros con daño".
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/hacer-agosto/art/169/

Nueces para el amor y alcauciles para el olvido

Quizás tengamos que hablar del equilibrio, como aquella búsqueda inquieta o como destino en el final del camino. Camino de autopistas (el amor) y colectoras (el olvido) aunque en algunos casos las aclaraciones entre paréntesis pueden invertirse.
Cuentan que las nueces generarían vigor a la hora de hacer el amor, pero… ¿A que nuez se refieren: a la nuez como fruto seco o a la nuez de Adam?

Estar en la palmera

Este es un dicho que pertenece a los argentinos y está ligado con los tiempos en que eran habituales los garitos o lugares de juego prohibidos, uno de los cuales, alejado del centro de la ciudad, albergaba una orgullosa palmera que se erguía en los fondos de la casa.

Como la palmera estaba alejada del lugar de reunión de los jugadores, los que perdían o no la venían llevando bien con los números, se sentaban en el cantero que circundaba la planta y meditaban sobre la esquiva fortuna.
Con el tiempo, y una vez que el lugar se hizo más y más popular, la planta también acrecentó su fama y dio origen al nacimiento del dicho estar en la palmera, en directa alusión a los que se hallaban junto a la planta porque ya habían perdido todo su capital.
Posteriormente, la expresión comenzó a utilizarse en otros ámbitos en los que se debía justificar que alguien estaba totalmente quebrado económicamente.


Fuente:BELCA

A troche y moche

Esta usual locución castellana equivale a decir “en todo momento o de cualquier manera”. Así puede decirse, por ejemplo, de una prenda de vestir, que es usada a troche y moche, aunque también se le aplica otro significado usándola en el sentido “de manera absurda e irreflexiva”. Por lo que parece este modismo tiene amplitud significativa, se presta a diversas variantes de interpretación. El mismo Francisco de Quevedo lo consideraba sinónimo de otra muy usada locución como es “a tontas y a locas”, de la que nos ocuparemos en otra ocasión. Pero no para ahí la cuestión. En el castellano de la Argentina la frase “a troche y moche” significa “gastar alocadamente, despilfarrar”. El origen procede de una frase de la cultura de los leñadores : "hachar a troche y moche", es decir, talar bosques naturales sin pensar en el futuro. Viene de los verbos "trocear" y "mochar". Un ejemplo de esto es lo ocurrido en Santiago del Estero a comienzos del siglo XX, cuando grandes bosques de quebracho fueron eliminados sin asegurar su reprodución.

Fuente: Carlos Rivera

Pedir Peras al Olmo

“Esperar en vano de alguien lo que naturalmente no puede provenir de su educación, de su carácter o de su conducta”, dice el DRAE (*).
Traducido al castellano, sería como “pedir algo imposible, algo que no es natural o querer exigir demasiado”, como dicen los colegas de Expresiones españolas para Erasmus en apuros (ver sitio).
Les aclaro que he debido cursar tres décadas en la carrera de Botánica para llegar a conocer el origen de la expresión. Lo bueno es que con esto de la Internet, he logrado reducir las tres décadas a un par de horas, navegando con el buscador que ustedes mismos hubiesen utilizado en mi lugar.
Es así como me he topado con dos amigos fieles del hombre de campo: el Ulmus minor Miller (foto), y el Pyrus communis.
Se equivocan aquellos que piensen que el primero es el hijo menor de padre anglosajón y madre latina y que el segundo es la traducción romana de ‘fuego común’.
Se trata del Olmo y el Peral, respectivamente. Árboles como no hay otros dos.
Como la vida en general se trata de dar frutos (o al menos a esto se dedica gran parte de los seres vivientes, sino todos), nuestros amigos troncudos no son para nada la excepción (salvo excepciones excepcionales).
El señor Peral (José Luis, en singular), da unos frutos comestibles y de hecho apetitosos, jugosos, aunque a menudo laxantes, conocidos como peras. Don Olmo (no confundir con el vecino de la otra calle), también da sus frutos, según dicen los especialistas aunque - permítanme disentir los eruditos - a mi me parecen más bien semillas, porque son unas cosas ovaladas planas y membranosas, semejantes a una sámara (**) aplastada - no hay duda que todos sabemos lo que es una sámara - con un ala orbicular que rodea completamente la semilla. Las mismas se encuentran agrupadas en ramilletes y , en caso de que cualquiera de ustedes encontrase tirada en el suelo alguna de estas rarezas, pensarían junto conmigo “¿qué clase de basura es esto?”.
Semejante horripilancia de aspecto y chatura, jamás estimularía a nadie (salvo bizarras excepciones) a darle un mordisco, a diferencia de las peras, con esa forma casi femenina, tersa piel y sedosidad al tacto.
Quizás por esta diferencia a la hora de tentarse es que ha surgido el dicho que involucra a todos estos elementos antes descritos.
Y como el que es-pera no es-manzana, pretender que esta explicación sea veraz, sería como “pedir peras al olmo”.
Salut!

Fuentes: Wikipedia, “Erasmus”, DRAE (*)
Imagen: Università della Terza Età di Cinisello Balsamo

Referencias:
(*)DRAE: abreviatura de ‘Diccionario de la Real Academia Española (de Lenguas)’.
(**) sámara: es un tipo de fruto en el que se desarrolla un ala aplanada de tejido fibroso y papiráceo a partir de la pared del ovario. Una sámara es un fruto seco indehiscente (que no se abre por una valva). La forma de la sámara favorece su dispersión por el viento o anemocoria. (Wikipedia) Es del tipo de frutos del fresno, el arce y el olmo, agrego yo.

Tomar (Tomarse) el olivo

Cuando un torero busca la barrera huyendo del toro, se emplea la expresión “tomar el olivo”. Tal expresión procede de la frase latina “extra oleas vagari”, con el significado de “vagar por entre los olivos”. De la misma frase procede el modismo que citamos, dado que en otros tiempos solían marcarse con olivos los límites de las tierras, de modo que quien rebasaba dichos límites se consideraba huido, fuera del poblado, de la mima forma en la que huye el torero que se refugia en la barrera.

Fuente: Carlos Rivera

Sacar las castañas del fuego

¿Sabías por qué SACAR LAS CASTAÑAS DEL FUEGO es una expresión que se usa para decir que se saca de un apuro a alguien aún a riesgo de recibir daño?

Según el DRAE* se trata de una frase coloquial que significa ‘ejecutar en beneficio de alguien algo de lo que puede resultar daño o disgusto para sí’. Por ello se utiliza cuando se ayuda a alguien solucionándole la situación apurada en la que pudiera encontrarse, incluso con cierto riesgo por nuestra parte.

La explicación de este modismo es la asimilación de un hecho real: el que acerca las manos al fuego para coger las castañas que se están asando, sabe que se puede quemar por la proximidad de las brasas, pero por amistad o afinidad o por la razón que sea, podemos asumir ese riesgo en lugar de la persona encargada de sacar las castañas del fuego, para ayudarle.

Fuente: 1de3


*DRAE: abreviatura de Diccionario de la Real Academia Española.

Los castaños (Castanea spp.) son un género de plantas de la familia de las fagáceas, nativas de las regiones templadas del hemisferio norte. Se conoce como "castaña" a las nueces de estos árboles.
Las especies de Castanea presentan hojas alternas con borde denticulado. Es una planta monoica: la flor masculina en amentos pendulares con perianto soldado por la base y 12 a 8 estambres; la flor femenina en la base del dicasio masculino. Dicasio femenino completo (3 flores). Ovario trígono unilocular con 7 a 9 estilo. Fruto en cúpula con largas espinas, generalmente con 3 aquenios. La madera de castaño es de color amarillento, de aspecto similar al roble pero más fácil de manejar y más estable. Es una madera de dureza media, elástica, tenaz y flexible.
La llegada de los castaños a la península Ibérica hay que agradecersela al Imperio Romano, la afición de los romanos por este fruto originario de Italia, les llevó a extender esta especie por todo el Imperio, llegando hasta nuestros días siendo ya considerada como una especie autóctona.
A pesar de su nombre, la castaña de monte, (Bertholletia excelsa, también conocida como nuez de Brasil, o almendra, en Bolivia) no pertenece a la familia Castanea.

Fuente: Wikipedia

Abrir los ojos

La expresión está basada en el origen de la palabra abrojo, que aunque muchos suponen que es una palabra propia del Río de la Plata, procede del latín, a través de la forma apere oculum, equivalente de "abre el ojo".

Esta palabra era usada originariamente como advertencia para las personas, debido al peligro que supone caminar por una senda plagada de esta clase de planta de tallos largos, rastreros y frutos muy espinosos y perjudiciales para las cosechas y las personas.

Posteriormente, en el ámbito militar, se comenzó a utilizar la frase abrir los ojos para advertir a los soldados acerca de la presencia de campos minados de abrojos, pero en este caso no referida a las plantas sino a unas piezas de hierro en forma de estrella, con cuatro púas que, al caer al suelo, quedaban con las puntas hacia arriba, obstaculizando el avance de la caballería enemiga.

En la actualidad, la expresión se usa para advertir a alguien sobre la inminencia de un riesgo o peligro, para lo cual es necesario mantenerse alerta.


Fuente: DEL DICHO AL HECHO... Profesor Esteban Giménez

Abrojo (Tribulus terrestris) es una especie botánica fanerógama en la familia de las Zygophyllaceae, nativa de regiones cálidas tropicales y templadas del Viejo Mundo: sur de Europa, sur de Asia, África, norte de Australia. Sobrevive inclusive en climas de desierto y suelo pobre.

Como muchas malezas, tiene muchos nombres comunes. Abrojo, cuernos de chivo, tríbulo son los más ampliamente usados; otros: Gokshura, Trikanta, Shadamshtra, Espigón, Mormaga, Abrojos, Abreojos, Abrepies, Abrul, Cairell, Gossos, Cruz de San Antonio, Espigón, Sasilarra, Bindi, Burra gokhroo, Cabeza de Gato, Cuerno del Diablo, Maleza del Diablo, Muela de Lobo, IsiHoho, Cruz Maltesa, Maleza Puntuda, Rosa.

Es una herbácea decumbente perenne que crece como una planta anual veraniega en climas más fríos. Los tallos radian de la corona a un diámetro de cerca de 1 dm a más de 1 m, muy ramosa, usualmente postrada, formando matas chatas, aunque pueden crecer algo más verticalmente en sombra o entre plantas más altas. Las hojas son compuesta pinnadas con folíolos de menos de 7 mm de largo. Las flores de 4–10 mm de ancho, con 5 pétalos limón amarillentos. Una semana después de brotar cada flor, sigue el fruto que fácilmente deja caer 4-5 semillas como nuecitas. Éstas son duras y llevan dos agudas espinas, de 10 mm de long. y 4–6 mm entre puntas. Son lo suficientemente duras y largas como para "pinchar" un neumático de bicicleta, y causar considerable dolor al pinchar pies desnudos.

El nombre científico (latín) tribulus originalmente significante de tríbulo (un arma espinosa), pero tambiéb significaba por derivación a esta especie.

Fuente: http://es.wikipedia.org/wiki/Tribulus_terrestris




Colgado de la palmera

Nada tiene que ver esta frase con estar colgado del cable o de la luz del vecino, sucesos muy comunes en las denominadas casas chorizo o edificios departamentos sin porteros/encargados chusmas (los cuales son tan difícil de encontrar como “una aguja en un pajar”, ver definición en esta misma paginola).
¿Qué son las palmeras? ¿Cuantas clases de palmeras existen? ¿Como me cuelgo de una?...
Muchos acertijos y pocos pingüinos.
Las palmeras pertenecen a la familia Arecaceae, que cuenta con unas 2.400 especies, en su mayoría de regiones cálidas. Son
plantas monocotiledóneas leñosas, perennes, generalmente no ramificadas. Hojas generalmente pinnadas (pinnatisectas) o palmeadas (palmatisectas), pero a veces costapalmeadas o bipinnadas, grandes, siempre verdes, con vaina, típicamente agrupadas en un rosetón terminal. (Fuente: Wikipendia).
Ahora que ya sabemos que es una palmera y de donde nos vamos a colgar expliquemos porque nos vamos a colgar y el origen de esta frase.
Hay algunos que sostienen que esta frase surgió en Jamaica dado que en este país del Caribe hay un clima por demás calido, propicio para el desarrollo de las Palmeras. Otros dicen que eso del clima es una nueva falacia de la historia y que en realidad las Palmeras crecen en cualquier lado y que en Jamaica se escucho por primera vez decir esta frase la cual se la atribuyen a un inmigrante bonaerense (más precisamente de la zona de González Catan) llamado Atilio Héctor Villar. Cuenta la leyenda que Don Atilio era un radical con boina de la primera época y que con la llegada de Perón al gobierno opto por exiliarse en la tierra de los rastafaris, en donde decidió abrir un copetín al paso en la costanera jamaiquina. Villar contrato a un sobrino del mítico Bob Marley como ayudante de cocina. En un atardecer de enero el sobrino del Bob (a quien llamaremos “el otro Marley”) se olvido de hacer las compras dado que se quedo toda la tarde tomando licuados de cocos con sus amigos rastas. No tardo un cliente en pedir un licuado de cocos (siempre pasa lo mismo con los clientes que piden lo que no hay justo el día en que no hay) entonces Atilio lo mando a que baje de la palmera algunos cocos, el otro Marley arrimo una escalera de dos hojas y se subió a la palmera, debió estirarse para alcanzar la rama que sostenía a los cocos. El hombre de la boina que observaba todo esto decidió castigar a su empleado quitándole la escalera al mismo tiempo que se disculpaba con el cliente y le ofrecía un daiquiri de frutilla. El joven sobrino de Bob Marley permaneció 5 días colgados de la palmera sin que nadie notase su ausencia. Al sexto día se presento la hermana de Bob para preguntar por su hijo y Don Atilio Héctor Villar le respondió “¿así que Ud. quiere saber en donde esta su hijo? Mírelo, ahí lo tiene, colgado de la palmera. Salúdelo a Bob de mi parte y dígale que tengo todos su discos”.
Jamaica no es el único país que se adjudica el origen de la frase que da titulo a este artículo. Algunos uruguayos dicen que en su país se acuñó esta frase como respuesta a la propuesta a algunos gurises que preguntaban de donde se colgaba el ahorcado del popular juego que lleva su nombre.

Agarrar para el lado de los tomates

Traduciendo del argentino al castellano neutro, “agarrar para” significa “dirigirse hacia”. Reemplazando entonces el original por su traducción, la frase quedaría más o menos así: “dirigirse hacia el lado de los tomates”, perdiendo fuerza y gracia como suelen hacerlo todas las traducciones del lenguaje arrabalero al socialmente aceptado léxico ‘de salón’.
Esta expresión, de significado descabellado y origen hortícola, se utiliza para señalar que alguien ha comprendido mal, que se ha ido “lejos en sus razonamientos” (Zimmerman, Tres mil historias de frases…).
Frecuentemente la utilizamos en el caso de alguien cuyos razonamientos erráticos lo llevan a encontrar un doble sentido de connotación sexual a cualquier cosa que se le diga. Tal es el caso de los adolescentes, presos de su ingobernable tendencia a seguir los instintos naturales hacia el sitio más alejado de la huerta, como se verá más adelante.
El origen hortícola, tiene que ver con el sitio donde suelen plantarse los cultivos de tomate. Y éste es, precisamente, siempre el más alejado dentro de una huerta (o quinta como le decimos por aquí), cosa que se llega a comprender si se tiene en cuenta cómo se disponen usualmente las plantas de tomate.
A todo aquel que no ha visto nunca un almácigo de tomate o tomatal, le contamos que antes de trasplantar a tierra los plantines (pequeñas plantas desarrolladas corrientemente en pequeñas macetas conservadas dentro de invernáculos o espacios similares), el encargado de la huerta configura un entramado de cañas alineadas en hileras de dos y aseguradas por el extremo superior, de modo que formen un triángulo con base en el suelo de cultivo y vértice apuntando hacia los cielos, donde mora el Creador-de-todo-lo-que-existe-sobre-la-faz-de-la-tierra-
incluso-el-hombre-con-sus-tomates. Entonces, dado que la planta (o árbol?) de tomate es una trepadora, como tantas otras de su género, dedica sus horas y sus días a subir por el entramado de cañas hasta alcanzar la altura necesaria (unos 2 m., aproximadamente) y dar sus tan ansiados frutos limpios de todos los maltratos e impurezas que tendrían si se dejara crecer impunemente la planta al ras del suelo.
El resto es obvio. Nos referimos al por qué de plantar semejante ingenio en el lugar más alejado. Imagínense si plantásemos los tomates delante de la huerta. ¡Sería imposible ver qué hacen nuestros hijos adolescentes entre los repollos, las calabazas y las acolchonadas lechugas! ¡Dios nos libre y guarde! Se comprende que de ocurrir esto, la frase en cuestión llegaría a tener tantos destinos como las preferencias de textura-sobre-la-cual-yacer-durante-ciertos-actos- impostergables-dictados-por-instintos-inevitables-a-cierta-edad que tuviesen aquellos jóvenes a quien hemos hecho referencia.
A la salud de los señores lectores!

Meter (o sembrar) Cizaña

Es ocasionar disensiones o lanzar rumores o noticias que inquieten a los que estaban tranquilos y enemisten a los que eran amigos. Dicho que debe su origen a la enorme influencia del Lenguaje de la Religión en la Lengua. Concretamente, alude a la parábola de Jesucristo que aparece en el Evangelio de S. Mateo, cap. XIII, vers. 24 y siguientes: "El reino de los cielos es semajante a un hombre que sembró buena simiente en su campo. Pero al tiempo de dormir los hombres vino cierto enemigo suyo y sembró cizaña en medio del trigo, y se fue...". Y la cizaña es una hierba semejante a la avena, que se cría junto al trigo y que le es muy nociva.

F. Imagen: Foto Platforma

De capa caída

Según el Diccionario de la Real Academia Española la expresión “ir de capa caída” es sinónimo de “padecer una sensible decadencia material o moral”. La citada expresión se aplica también a los objetos cuando van “cayendo en desuso”, cuando están pasados de moda o cuando una epidemia “pierde intensidad”.Con relación al origen de esta locución, la opinión más extendida es la que se refiere a la capa de hojas de los árboles, que al caerse lo dejan desnudo. Aunque resulta más creible la conjetura de que proviene del modismo francés “chape chute”, del siglo XII, que en un principio significaba “cosa provechosa”. Dicha expresión cambió en el siglo XVII, cuando “chercher chape chute” equivalía a “buscar mala ventura”.

Fuente: http://www.elpelao.com/letras/1390.html

¡Toco Madera!

Para no perder la costumbre, como en algunos post anteriores, queremos compartir con ustedes este fragmento poético cantable. Esta vez, otro grande: el "Nano" Joan Manuel Serrat, y dice así:

"Cruza los dedos,
toca madera.
No pases por debajo de esa escalera.
Y evita el trece
y al gato negro.
No te levantes con el pie izquierdo."

A
pedido de July, que anduvo pululando por estos pagos bloggeros, vamos a comentar esta frase que tanto usamos sin saber de dónde viene.
Primero hablemos sobre su significado, del cual existen varias acepciones bastante relacionadas entre sí. Hay quienes dicen, con mucha razón, que se utiliza como una manera de alejar los malos presagios o evitar que la buena suerte cambie. Otros argumentan que sería una forma de "descarga a tierra" de las malas vibraciones, recomendando que las piezas de madera a ser tocadas no tengan patas -prohibidas mesas y sillas, al menos- ya que debe ser "madera viva", es decir un árbol o similar. En fin, creo que todos coincidimos que si anunciamos a viva voz algo así como "nunca me ha sucedido ninguna desgracia", nos surge de los estómagos una necesidad instintiva de tocar el primer trozo de madera que tengamos a mano, ¿no es verdad?
En cuanto a sus orígenes hay varias versiones, para todos los gustos. Los más cristianos reclaman que "tocar madera tiene su origen en la madera de la Santa Cruz" (madritel.es). Antaño se creía que tocar la madera traía protección contra todo tipo de males. (Revista Natural) Algunos dicen que no era mera superstición, sino una vera práctica piadosa. (1de3.com)
Otra versión nos aclara que los antiguos Arios mazdeítas tocaban madera para ponerse bajo la protección de Atar, genio del fuego, poder que creían encerrado en las vetas moradas de la madera, acompañado del poder de la Vitalidad. (Revista Natural, BELCA) Está también la posibilidad que los druidas y magos de la antigüedad tocaran madera con el sentido de "descargar a tierra" que mencionamos más arriba. (madritel.es)
Una tercera (si no cuento mal), más hacia este lado del Meridiano de Greenwich (y más allá también) nos cuenta que la madera que se debe tocar ha de ser de roble, dado que desde hace unos cuatro mil años -más precisamente cerca de 2000 aC.- los aborígenes norteamericanos -y más tarde los antiguos griegos (o sea, los de más allá de Greenwich)-, creían que los grandes robles eran la morada de algún dios, al ver que frecuentemente eran alcanzados por algún rayo. (Astrología Ciudad Futura)
Esto es todo lo que hemos investigado, por ahora y sirve para mostrar que la duda (o inquietud) de uno puede transformarse en -además de la duda de otro- un enorme trabajo para alguno más.
Un placer, July.

"Y vigila el horóscopo
y el biorritmo.
Ni se te ocurra vestirte de amarillo.
Y si a pesar de todo
la vida te cuelga
el "no hay billetes"
recuerda que pisar mierda
trae buena suerte."


Fuentes: BELCA, 1de3, madritel, elhombremediocre, tulollevas, carmenlobo
Los Creadores

Frases Derrochonas

He aquí tres hermosos ejemplares para adornar nuestros discursos ante masas apiñadas a la hora de hablar de cómo administrar el vil metal que todo lo corrompe. No escatimen en empeño los lectores a la hora de toparse con tan amplio repertorio fraseológico, que la vida es una sola y hay que vivirla a todo lujo.
Aquí van las frases:

A troche y moche