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QUIEN MAL ANDA, MAL ACABA

Quien mal anda, mal acaba es un conocido refrán que aconseja sobre la manera de comportarse en la vida. Advierte que una conducta desordenada, licenciosa y disoluta aboca en un final desastrado.
Por ello aconseja seguir los caminos de la honradez y la templanza, con un comportamiento recto y digno.
Quien mal anda en mal acaba es una comedia original de Juan Ruiz de Alarcón, publicada por primera vez por el impresor sevillano Francisco de Leefdael.

DAR LA LATA

Son muchas las versiones que circulan respecto de la procedencia del dicho, aunque todo induce a creer que proviene -por imitación- de los antiguos dichos dar la tabarra o dar la murga, con los que se daba a entender el fastidio ocasionado por alguien que golpea instrumentos de percusión tales como zambombas, palos y cencerros, para festejar las segundas nupcias de una viuda o de un viudo.

AHÍ LE APRIETA EL ZAPATO

La expresión ha sido sacada de un simpático cuento castellano protagonizado por un cura y un zapatero. Este último, muy apesadumbrado, fue a visitar al párroco para contarle que quería separarse de su mujer. En un intento de disuadirlo, el cura comenzó a relatarle las cualidades de su esposa: "Es bella, es buena cocinera, es una cristiana modelo..."

Mal de muchos, consuelo de tontos


Sbarbi comenta este refrán en su Gran Diccionario de Refranes: "Mal de muchos, consuelo de tontos. Nosotros añadiríamos: y de discretos. Niega que sea más llevadera una desgracia cuando comprende a crecido número de personas. Los que tienen contraria opinión dicen: Mal de muchos, consuelo de todos".
José Mª Iribarren aclara que "lo de consuelo de tontos se añadió modernamente. Hace siglos se decía Mal de muchos, consuelo es o gozo es, proverbio mucho más razonable y más conforme con la naturaleza humana que el actual, porque, sin duda alguna, al afligido por una desgracia tiene que consolarle el que su sufrimiento sea compartido por otros muchos".
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/mal-muchos-consuelo-tontos/art/156/

Hacer el agosto


Esta frase significa hacer buen negocio. Antiguamente se decía hacer su agosto y su vendimia. Se cita en La gitanilla, de Cervantes: "Y así granizaron sobre ella (sobre Preciosa) cuartos, que la vieja no se daba manos a cogerlos. Hecho, pues, su agosto y su vendimia, repicó Preciosa sus sonajas..."
La expresión Hacer el agosto hace referencia a la recolección, y significa entrojar o almacenar la cosecha de cereales y semillas, y, por ende, hacer su negocio o lucrarse, aprovechando ocasión oportuna para ello. Se añadía lo de la vendimia, por reminiscencia del refrán: "Agosto y vendimia no es cada día, y sí cada año, unos con provecho y otros con daño".
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/hacer-agosto/art/169/

Eso son palabras mayores


Palabras mayores son, según el Diccionario, las injuriosas u ofensivas. Y la expresión "Eso ya son palabras mayores" constituye, según Sbarbi, el "modo de dar a entender al que refiere alguna cosa que lo que acaba de decir entraña más gravedad o importancia de lo que parece, o que aquello que había narrado antes".
Rodríguez Martín, en sus notas a la novela cervantina Rinconete y Cortadillo, escribe acerca de esto: "Palabras mayores son las injurias, como ladrón, cornudo, etc.". Vulgarmente se llegó a llamar palabras mayores, por extensión, a todas las injuriosas, y no sólo a los cinco verdaderamente grandes, que eran las de gafo (leproso), sodomético (sodomita), cornudo, traydor y hereje.
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/son-palabras-mayores/art/172/

Armarse un toletole


El Diccionario de la Academia incluye la voz tole en los significados de "confusión y gritería popular" y "murmuración o rumor de desaprobación que va cundiendo entre las gentes". No incluye la expresión popular Armarse un toletole, que significa levantarse un gran alboroto o confusión, y también suscitarse cierto rumor o runrún. Según Sbarbi, en su Gran Diccionario de Refranes, la frase armarse un toletole "hace alusión a las palabras tolle-tolle con que en medio de gran algazara y griterío pidieron los judíos a Pilatos que les quitara de la vista a Barrabás y decretara la muerte de Jesús".
Frente a esta opinión de Sbarbi, que me parece rebuscada, opino que tole-tole es una fórmula de repetición, de las que tanto abundan en nuestra lengua, y que carecen de sentido y explicación, como las de zipi-zape, rifi-rafe, etc...
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/armarse-toletole/art/190/

De cajón


Ser de cajón una cosa significa "ser regular y corriente". Y según las primeras ediciones del Diccionario de la Academia, "ser corriente y de estilo".
Don Miguel de Unamuno, en un artículo titulado "Juego de palabras", escribe acerca de esto: "Más curioso es, si cabe, el caso del cajón. Este cajón es el de aquella frase de "eso es de cajón", que en rigor quiere decir que es de oportunidad. "Una frase de cajón" quiere decir ya hoy una frase convencional y como litúrgica. Y este cajón parece que no tenga nada que ver con el aumentativo de caja, con la caja grande, y ello aunque acaso induzca a creerlo el pensar que una frase de cajón es la que encaja en un caso dado".
Fuente: http://www.fundacionlengua.com/es/cajon/art/207/

Armarse la Marimorena

"Pelea en el patio de una taberna"
Jan Steen. Óleo sobre lienzo.
Staatliche Museen, Berlín.
Patrimonio cultural prusiano. 
Este dicho es muy poco utilizado en la Argentina, sin embargo, lo hemos oído a menudo de las bocas de nuestros parientes o vecinos venidos de España. Ha sido en dicho país donde se ha originado la frase. Por lo tanto, estamos ante otro de los productos de exportación de nuestra Madre Patria, a quien debemos no solo nuestro idioma (y muchas de sus ocurrentes frases), sino también un legado cultural y religioso, los cuales nos hemos ganado a cambio de unas cuantas libras de oro y plata, anche (it. 'incluso', 'inclusive', 'también', 'aún') algunas otras cosas materiales, perecederas, que nadie puede llevarse a la "otra vida", pero que -irónicamente-, a la vez, han costado muchas vidas de las gentes que solían habitar estos suelos antes de algo que dio en llamarse "Descubrimiento de América".

Meter la gamba

El término “gamba” es sinónimo de 'pierna' y en el sentido en el que se utiliza la expresión “meter la gamba” equivale a la locución vulgar “meter la pata”. El término “gamba” está documentado en el argot de los maleantes de los siglos XVI y XVII y, posteriormente, en la obra de Salinas “El delincuente español. El lenguaje”, de 1896. Procede del término italiano gamba ('pierna') que lo toma del latín vulgar “camba” ('pierna, referida a la de la caballería'). Así la expresión meter la gamba es un sinónimo de meter la pata, con el significado de “equivocarse”, “errar” en un asunto.
Fuente: Carlos Rivera

Siempre hay un roto para un descosido

El significado de este refrán –así lo llaman los que saben-, al igual que el de su versión “negativa” «Nunca falta un roto para un descosido», es que a nadie le falta alguien que lo quiera.
Según Memoria Chilena, la frase es equivalente a «A nadie le falta Dios», frase que confieso no haber oído anteriormente entre mis compatriotas “desde Ushuaia a La Quiaca”.

De pé a pá

"De pé a pé" es una locución existente desde antiguo en nuestra lengua castellana. En el acto XVIII de la Celestina (1499) el rufián Centurio dice lo siguiente: "Yo te juro por el sancto martilogio, de pe a pa, el braço me tiembla de lo que por ella entiendo hazer, que contino pienso cómo la tenga contenta y jamás acierto".

Armar la de San Quintín

El origen de esta frase hecha tan utilizada, lo debemos buscar en la España de tiempos de Felipe II.
Hace referencia a la conocida como batalla de San Quintín librada en 1556 durante los primeros años del reinado de Felipe II y encuadrada en el conflicto mantenido por las monarquías francesa y española sobre Flandes.
Nápoles, invadido por Enrique I, duque de Guisa para la monarquía francesa, tuvo su contestación en el mandato de Felipe II para que las tropas españolas situadas en los los Países Bajos españoles invadieran la Francia de Enrique II, asediando San Quintín.
Al parecer se libró una cruenta batalla que se cobró muchas vidas de ambos bandos cuando tropas francesas fueron enviadas a levantar el asedio.
Finalmente, las tropas españolas vencieron a las francesas y consiguieron la rendición de San Quintín. Posteriormente, en 1558, las tropas de Felipe II volverán a vencer en la batalla de las Gravelinas, forzando a Francia la firma de la Paz de Cateau-Cambresis en 1559.
En conmemoración a este triunfo, Felipe II mandará construir San Lorenzo del Escorial.

Hoy día esta frase se utiliza para describir alguna pendencia o riña muy violentas.

Fuente: Historiantes

Por si las moscas

Publicado originalmente por D'Artagnan el 3/07/08 y editado por D'Artagnan y Athos el 4/11/08)

Las moscas son unos insectos tan molestos como habituales, de los que hay que proteger y resguardar los alimentos por higiene.La simple precaución de tapar los recipientes, envolver o resguardar la comida por si las moscas hacían su aparición, ha devenido un gesto cotidiano para preservar la salud.Es de suponer que la frase se emplearía habitualmente épocas anteriores y en ambientes rurales lo que pudo motivar que la precaución se generalizara posteriormente a cualquier actividad y que por si las moscas se convirtiera en una locución coloquial con el significado de ‘por si acaso, por lo que pueda suceder’.Otra versión, arguye que, en ocasiones, la frase se acentúa afirmando: “por si las moscas pican” ('desazonan, incomodan, abrasan') y atribuye su origen a una extraña leyenda, en la cual se cuenta que las moscas conocidas con el nombre de "moscas de San Narciso" brotaron repentinamente en 1285 de la tumba de este santo gerundense y atacaron al ejército francés, que al mando de Felipe 'El Atrevido', se disponía a sitiar la ciudad de Gerona. Las famosas moscas levantaron el pánico y contagiaron la peste entre los invasores, quienes tuvieron que levantar el sitio mientras salían espantados.

Fuente: 1de3, Carlos Rivera

Papar moscas

“Papar moscas” es una locución coloquial que alude a una situación muy concreta : estar con la boca abierta y sin hacer ni decir nada, con referencia a quien está absorto y distraído. El verbo “papar” viene a significar “comer cosas blandas que no necesitan masticarse”, aunque también se utiliza de manera exclamativa, en modo imperativo, para llamar la atención de alguien o para indicarle que va a recibir su merecido (“¡pápate esa!”). Coloquialmente el verbo “papar” se utiliza también en la forma de “papear”, habitualmente en Andalucía. Por extensión se ha dado el sobrenombre de “papamoscas” a cierto artilugio del siglo XVI que marca las horas en la catedral de Burgos. El “papamoscas” burgalés (que nada tiene que ver con el nombre del pájaro que se alimenta de moscas) es una figura grotesca de rostro humano que emerge sobre la esfera del reloj y hace sonar la campana de las horas mientras abre y cierra la boca.

Fuente: Carlos Rivera

Pedir la dolorosa

En España, en castizo, significa pedir la cuenta en cualquier lugar hostelero donde se hubiere comido y bebido. Es uno de tantos dichos y expresiones en que se hace evidente la enorme influencia que ha tenido el cristianismo, y más en concreto, la Iglesia Católica, en el léxico popular. Hace referencia a las imágenes de la Virgen Dolorosa que representan a la imagen de la madre de Cristo durante la Pasión cristiana. Suele representarse a la Virgen María con graves muestras de dolor y de tortura sentimental, llorando y en muy lamentable actitud. Es expresión comparativa, al estimarse que la cuenta del restaurante va a producir en el cliente los mismos síntomas que le produjo a la Virgen María la muerte de su Hijo.

Fuente: http://www.elpelao.com/letras/3215.html

Hacerse el longuis

El significado de esta popular expresión española, con influencias del “caló”*, es hacerse, a propósito, el inocente o el distraído, desentenderse a posta de alguna cuestión o disimular que no se ha escuchado o ha pasado inadvertida una pregunta directa o indirecta. La frase suele ser utilizada con el sentido de reproche del interlocutor que habla al que se desentiende de la pregunta o cuestión planteadas. La influencia del caló es el vocablo “longuis” o “longui” (se utilizan ambos en el lenguaje cotidiano) que es sinónimo de inocente, tonto o alelado.
Deseamos aclararle a nuestros lectores turistas que en la Argentina no se utiliza este dicho, sino su sinónimo ya publicado "Hacerse el sota" y los demás equivalentes citados en dicho post.

Fuente: Carlos Rivera



Referencias:

(*) El caló (zincaló o romaní español) es una lengua variante del romaní utilizada por el pueblo gitano, fundamentalmente en España, que no tiene una distribución territorial fija. Encuadrada dentro del grupo septentrional, subgrupo ibérico / occidental del idioma romaní. Está hablado por una población estimada entre 65.000 y 170.000 en España, Francia, Portugal y Brasil. Tiene una marcada influencia de las lenguas romances con las que convive, fundamentalmente del castellano, y en mucha menor medida del euskera (que no es lengua romance). La misma tiene varios dialectos: caló español, caló portugués, caló catalán, caló vasco o erromintxela y caló brasileño (Wikipedia).

Paciencia, que la están peinando

Expresión popular muy utilizada cuando alguien nos mete prisa en relación a la finalización de un asunto o una tarea determinada. Equivale a 'peinar la baraja' que procede de la lengua de germanías del siglo XVI y cuyo significado es barajar despacio para que no haya trampas en el juego y que se ejecuta de la siguiente manera : tras cortar el mazo en dos mitades, se entremezclan las cartas, como el peine y el pelo. Cuando un jugador va perdiendo apresura al que baraja despacio, para tratar de recuperar lo antes posible lo perdido y de ahí surgió la expresión.

Fuente: Carlos Rivera

No tener velas en un entierro

Este modismo, siempre citado en sentido interrogativo y en segunda o tercera persona (“¿quién te dio o le dio velas en este entierro?”) , indica que la presencia de una persona o su intervención en determinado asunto no son bien recibidas, o que, simplemente, se consideran inoportunas. Tiene su origen en la antigua tradición, hoy en desuso, que se seguía en los entierros españoles, cuando la familia del fallecido entregaba velas a los familiares o a los amigos más cercanos con el fin de que las encendieran durante la ceremonia del funeral. “No tener vela en un entierro” significaba que la relación con el difunto no era muy directa o significativa.

Fuente: Carlos Rivera

Tumbarse (echarse) a la bartola

El significado de este viejo dicho popular español es holgazanear, despreocuparse, descuidar o abandonar el trabajo sin mostrar el menor interés. Bartola designa, en sentido figurado, a la panza o barriga. “Tumbarse a la bartola” sería, pues, tumbarse boca arriba y con una actitud holgazana. Probablemente su origen proviene de la fiesta de San Bartolomé, 24 de agosto, final de la cosecha en la cultura agraria. Fiesta asociada, por tal motivo, al ocio, al jolgorio, tras las labores de la recolección. San Bartolomé, apóstol de Cristo, murió desollado. La jocosidad popular posiblemente asocia esa imagen del torso desollado de San Bartolomé con la imagen del vago, del holgazán durmiendo con la barriga al aire.

Fuente: Carlos Rivera