Se hizo la luz

Edenor, Edesur y demás compañías eléctricas no solo hacen que los nostálgicos digan que con SEGBA estábamos mejor sino también que por los constantes cortes de luz, se repita una y otra vez la frase que nos convoca en esta ocasión.
Hay dos versiones sobre el origen de este dicho que poco y nada tienen que ver entre si; estimados lectores ustedes sabrán cual le parece la más apropiada aunque bien pueden quedarse con las dos.
El 21 de oktubre de 1879 Thomas Edison culmino con un proyecto que durante mucho tiempo se mantuvo a la sombra: la bombilla incandescente.
La cual ilumino durante dos días seguidos hasta que Daniel “el travieso” (el segundo de la historia) la ajusticio con una piedra impulsada por su gomera. No hay datos concretos sobre quien invento las actuales lámparas de bajo consumo pero algunos malintencionados dicen que se trataría del bisabuelo de uno de los tantos socios del actual gobierno nacional de la Republica Argentina.
La segunda versión tiene como protagonista al primer Daniel “el travieso” de la historia. Según consta en su diario íntimo con fecha del 23 de Julio de 1816, Daniel tomo la decisión más importante de su vida, la cual elaboro durante años en la oscura (las primeras bombillas incandescentes llegaron a nuestro país años más tarde) habitación de la pensión de la calle Rodríguez Peña al 900 que arrendaba un inmigrante español.
Aquella noche espero que sea de día para poder ver lo que empacaría en su maleta y partir rumbo a Chile. Es aquí en donde una vez más el debate y la polémica se hacen presentes de la mano de difamadores profesionales quienes sostienen que Daniel era fanático del cuento “Hansel y Gretel” por lo que emulo durante su travesía “Buenos Aires- Santiago de Chile” a los personajes del cuento dejando rastro de sus pasos con migas de pan (otros afirman que lo hizo para no perderse a la vuelta y que jamás leyó dicho cuento), lo cual pocos meses después sirvieron para que el General José de San Martín no se perdiera durante su famoso cruce de Los Andes y que de esta manera Daniel fue el primer hombre en atravesar la cordillera.
Ya en Chile, Daniel llevo a cabo la decisión que lo había movilizado hasta ahí y emprendió el viaje de regreso hasta la reina del plata.
Al llegar a su antigua pensión, le pregunto a Manuel González de la Serna (el arrendador) si tenía algún cuarto disponible, este le contesto afirmativamente, recibió el dinero del mes por adelantado y le dio la llave.
Don Manuel al ver como se marchaba el huésped hacía su habitación lo reconoció y le grito “Oiga, Señorita Martínez ¿usted tiene algún pariente de nombre Daniel?” a lo cual ella contesto de forma negativa, pese a ello Manuel fue hasta el bar de la esquina y le pregunto a sus amigos “Oigan muchachos. ¿Se acuerdan del afeminado de Daniel, mi inquilino de la habitación del fondo?” a lo cual le respondieron unánimemente “si”, mostrándoles el registro de hospedaje firmado por Luz Martínez, Manuel les dijo “Daniel se travistió, se hizo la Luz”.

1 comentario:

cibersan dijo...

esta chevere su blog...

segui posteando...

ahi les dejo para que lo chequen:

www.tumentepoderosa.blogspot.com

fer