Pata de lana

Esta frase también puede escucharse en su versión “el pata e’ lana” y se refiere al tercero en discordia: el amante.
Su origen es incierto o mejor dicho lo era, porque una vez más el equipo de Definiciencia Popular tiene el inmenso placer de presentarles el siguiente escrito.
Corría el año 1948, algunos sostienen que se escapaba de la policía, otros que lo hacía porque se había robado unos tomates de la verdulería y los menos que se corría porque se creía Forrest Gump, nosotros no sabemos porque corría pero si que era un hostil invierno en la ciudad de Rosario, provincia de Santa Fe (Argentina).

El frío empañaba los vidrios de la habitación del dormitorio de la adultera señora… no seamos ingenuos lo que empañaba los cristales era la pasión de la señora y su amante.
Ambos saciaban su lujuria en la cama matrimonial mientras que el hombre de la casa cumplía con su labor de operario de la fábrica de botellas de vidrio. Esa tarde hubo un desperfecto en una de las maquinas, quizás fue la mano del destino la que puso ese hierro entre los engranajes lo que produjo la ruptura, por lo que el capataz decidió dar por concluida la jornada laboral.
El esposo (como notaran no queremos dar nombres, apellidos, iniciales ni apodos porque no somos buchones) regreso a su hogar unas cuantas horas antes de lo previsto, entro con la euforia de quien se va antes de su jornal y llega a su morada con la noble intensión de disfrutar la siesta junto a su amada. Por eso ni bien entro grito “Hola mi amor, ya llegue” lo cual retumbo entre jadeos en los oídos de los amantes, quienes instantáneamente dejaron de hacer lo que estaban haciendo. De más esta contarles que la casa de un operario es escueta por lo que no se tarda mucho en ir de la puerta de entrada hasta el dormitorio. Este poco tiempo solo basto para que el amante se ponga su calzoncillo al revés y salga corriendo por la venta, en realidad no alcanzo para hacer siquiera esto porque el marido entro al dormitorio justo a tiempo para decirle “oiga don, tiene el calzoncillo al revés”, el amante entonces se quito su prenda intima para ponérsela al derecho pero esto no pudo ser posible, porque cuando tenia el calzoncillo por las rodillas el marido comenzó una serie de golpes que tuvo como resultado que el amante vaya a visitarlo a Dios casi de la misma manera que esté lo trajo al mundo excepto por las medias de lana rayadas que le había tejido su amante, para que se entienda en términos que nuestros habituales lectores conozcan sería algo así como morir con las botas puestas pero en vez de botas fueron medias de lana.

4 comentarios:

Ivan dijo...

Hola: Tiempo atrás un profesor de la universidad se puso a divagar (al menos los profesores de ingeniería invierten un 20% de la clase a esas tareas “constructivas”) sobre la inscripción que vio en la parte trasera de un auto que decía “Gracias al pata y lana lo tengo”. En ese momento el profesor nos cuenta que el texto estaba mal escrito, ya de debía haber dicho “Gracias al pata de lana”, y que se refería a usar medias de lana para caminar sin causar ruido. Según sus dichos, la frase proviene de las antiguas casas chorizo comunitarias en las que cada habitación era en esencia una casa en la que vivía una familia. En ese momento si un hombre quería salir de su habitación para entrar a otra a realizar actos que no debían ser de público conocimiento debía colocarse medias de lana gruesa para caminar por el pasillo sin que se escuchen sus pisadas. También nos aclaró que, por lo general, las medias de lana eran tejidas por su amante para ese fin. Éxitos.

Anónimo dijo...

Es mas coherente lo del comentario de ivan!

blake sentensa dijo...

Jajaja cualquier cosa la reseña... En mi pais pata e lana es aquel sujeto que tiene que andarse con cuidado pa que no lo pillen en sus andanzas jajajs

blake sentensa dijo...

Jajaja cualquier cosa la reseña... En mi pais pata e lana es aquel sujeto que tiene que andarse con cuidado pa que no lo pillen en sus andanzas jajajs