Irse al Humo

"El fuego y el humo traicionan al hombre de las pampas, significando que una fogata mal apagada o la pólvora que quemaban los fusiles bastaban para que lanzas y boleadoras acudiesen a la humareda".
Una excursión a los indios ranqueles, Lucio V. Mansílla


Expresión muy nuestra que equivale a lanzarse atropelladamente en procura de algo. Existen dos versiones acerca de su origen, ambas relacionadas con la guerra contra el indio. La primera figura en la segunda parte de Martín Fíerro y se refiere a las llamadas que se hacían las tribus para combatir en malón: "Su señal es un humito" -dice José Hernández- "que se eleva muy arriba./ De todas partes se vienen / a engrosar la comitiva ( ... ) para formarla han salido / de los últimos rincones." La segunda versión la registra Lucio V. Mansílla quien en Una excursión a los indios ranqueles comenta: "El fuego y el humo traicionan al hombre de las pampas, significando que una fogata mal apagada o la pólvora que quemaban los fusiles bastaban para que lanzas y boleadoras acudiesen a la humareda". La frase se ha modernizado, pero conserva su sentido original. Ya sea cuando un humito apetitoso nos impulsa a atropellar en busca de una porción de asado o cuando un fallo dudoso hace que el malón de una hinchada se vaya al humo contra el árbitro .

Fuente: Tres Mil Historias de Héctor Zimmerman

2 comentarios:

Athos dijo...

Bienvenu Lucio Mansilla y una vez más Martín Fierro. Las señales de humo no eran sólo de los aborígenes norteamericanos, vieron?

Salut et merci beaucoup por tus aportes, D'Art.

Anónimo dijo...

La frase irse al humo en realidad proviene de la acción de los indios de lanzarse rapidamente contra el soldado que acababa de disparar su fusil que quedaba humeante. Los fusiles que se usaban eran Winchester y todavía no existían a repetición, por lo que el indio sabia que una vez disparado, tenían unos segundos hasta la recarga del mismo, para atacar a ese soldado.