El Hombre Propone y La Mujer Dispone

Este refrán tan conocido, se utiliza más frecuentemente para referirse al tema de las relaciones amorosas (también llamadas sexuales por algunos), aunque es aplicable a cualquier aspecto del vínculo hombre-mujer, especialmente en el vínculo de pareja.

Según la mayoría de las fuentes consultadas, este refrán sería un derivado de “El hombre propone y Dios dispone”, cuyo origen atribuyen en el Refranero Popular de Torreiglesias.com al escritor alemán Kempis, autor de la Imitación de Cristo. El significado del mismo se relaciona, según la misma fuente, con el “el sentido providencialista de la existencia, según el cual nuestros propósitos dependen de la voluntad divina”.
Una explicación bastante verosímil acerca de cómo devino éste en aquél, la hallamos en El Almanaque. com y dice así: “Este cambio irreverente, tan encomiástico para la mujer, sólo pudo hacerse gracias a los altos niveles de libertad que consiguió en el matrimonio”, lo cual huele a machismo acérrimo.
También se agrega otro uso, bastante autóctono de mis tierras porteñorrioplatenses, pero curiosamente hallado en una antigua publicación de un periódico mexicano llamado La Jornada, la cual se titula “El hombre propone y la mujer dispone, esencia del tango”. A continuación, les citaré el siguiente fragmento:
“''¿Bailás?", esa no será pregunta obligada esta noche en el Salón 21 cuando se escuchen los primeros acordes de bandoneón. Bastará con cabecear para ser aceptado como compañero de baile, siempre y cuando la candidata a ser pareja sostenga la mirada del caballero. Pero si ella castiga con el látigo del desprecio, si pasa de largo el mirar, no quedará más que disfrutar Tango x 2, un espectáculo que trae a México lo mejor de la milonga bonaerense.(1999)”
El ritual de cabeceo que se describe en el fragmento es la forma habitual en que el varón invita a bailar a una dama en esos lugares que los tangueros llaman milongas (salones en que se baila tango). El mismo consiste en un espasmódico movimiento de torsión del cuello hacia uno de los laterales por parte del hombre “que propone”, acompañado de una leve rotación hacia la espalda, la cual proyecta el mentón oblicuamente de abajo hacia arriba, describiendo un arco de giro bastante abierto en dirección al hombro hacia que se realiza la torsión. Este cabeceo se realiza inmediatamente después de localizar esa mirada sostenida de la mujer “que dispone”, quien puede o no (como bien describe el fragmento) transformarse en pareja de baile de modo más o menos transitorio.
En otro orden de cuentas, deseo acercarles la siguiente reflexión de Rafael García Ramos, quien en su escrito Nacer de nuevo, «propone» lo siguiente: “Hay un dicho popular que dice: “El hombre propone y Dios dispone”. En la mujer, la secuencia se invierte cuando se trata de engendrar una nueva vida: “Dios propone y la mujer dispone”. Si Dios quiere pero la mujer no quiere, de esta posible madre no nacerá el hijo que Dios pretendía.”.
Para terminar, he aquí una adaptación colombiana del refrán de cuyo origen y significado –sepan disculpar- no se hallan rastros, al menos en internet y que dice: “El hombre propone, la mujer dispone y el diablo sopla” (LoPaisa.com).
Salut!

1 comentario :

arturo brito dijo...

Jajaja...Creo que lo de "soplar" se refiere a que el diablo sugiere a la mujer qué paso seguir.

Un saludo.